AL AIRE LIBRE

PEDRO SÁNCHEZ, ACOSADO DESDE DENTRO

Luis María ANSON | Lunes 20 de diciembre de 2021
Cada vez son más los militantes del PSOE que rechazan las alianzas de Pedro Sánchez con comunistas, podemitas...

Cada vez son más los militantes del PSOE que rechazan las alianzas de Pedro Sánchez con comunistas, podemitas, secesionistas y bilduetarras. Crece el número de votantes socialistas que giran a estribor y abandonan un partido, el de Felipe González, en el que creyeron, pero que bordea ya la incongruencia. El socialismo en Europa es democrático, es socialdemócrata. Para alcanzar el poder y para mantenerse en él, Pedro Sánchez ha dado un bandazo y se ha alineado con la extrema izquierda. Y no solo los barones, sino infinidad de militantes de base, no soportan la alianza con las tesis comunistas ni el entendimiento con los que desean fracturar España ni el acuerdo con los herederos de los que asesinaron a numerosos dirigentes socialistas.

Según transcurre el tiempo a Pedro Sánchez le cuesta demasiado mantener el equilibrio. Ha conseguido la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, dejándose jirones de piel en los aledaños del Congreso de los Diputados. Las autoridades europeas no confían en él y los pesos pesados del partido rechazan sus maniobras políticas. El resultado es que la última encuesta del GAD rebaja su número de escaños a los dos dígitos y da una holgada victoria a la suma del Partido Popular y Vox.

Por otra parte, Yolanda Díaz, consciente de la debilidad de Pedro Sánchez, juega abiertamente sus cartas que son las que le exige la disciplina del Partido Comunista al que pertenece. Está claro que Pedro Sánchez hará todo lo posible para permanecer sentado en su poltrona monclovita. Pero cada vez lo tiene más difícil. Le acosan desde fuera del PSOE y desde dentro. Nombres destacados de la época felipista le desdeñan y un sector de la opinión pública no le puede soportar.

Sería injusto negar la habilidad con que Pedro Sánchez lidia a unos y a otros, tratando de salir airoso de todas las bofetadas. Pero empieza a acabársele el tiempo. No se puede engañar a todos, en todo y a la vez.