Opinión

Violeta

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Domingo 02 de enero de 2022

Violeta no es un nombre más, ni mucho menos. Violeta es una mujer que representa a los más de cinco millones de “migrantes” que llegaron a nuestro país tras dejar el suyo y a sus familias, para encontrar un futuro mejor y han hecho que España crezca, sin que nosotros, en muchas ocasiones hiciéramos aprecio de ello.

Y hablo de Violeta y de esos millones de personas que están entregados en cuerpo y alma al trabajo y que son ejemplo de cuidado de nuestros mayores. Invito a nuestros lectores a visitar cualquier residencia, para ver con que cariño y cuidado se trata a los allí ingresados o como son acompañados estos por nuestras calles, para que nosotros podamos seguir con nuestras ocupaciones diarias.

Cariño es lo que nos ha pedido el Papa, el domingo pasado con motivo de la festividad de la Sagrada Familia cuando nos expresó su preocupación por “el invierno demográfico” y nos “alentó a hacer lo posible por superarlo, porque se trata de una tragedia que va contra nuestro futuro”.

Un futuro que también cuidan estas personas que viven en España, que nos acompañan, y que tienen hijos, los que nosotros no tenemos, para, tal vez, evitar ese “invierno demográfico”.

Recuerdo hace 35 años, en mi época de Director de Radio Exterior de España, las visitas que hacía a los diferentes centros de emigración española en Europa y América, y como estos compatriotas, a los que llamábamos eufemísticamente “españoles residentes en el exterior”, tenía necesidad de abrazos, aunque estos fueran momentáneos, o las entregas de mensajes para que los hiciéramos llegar a sus familiares en España. Esos momentos los hemos olvidado muy pronto, aunque de vez en cuando las televisiones nos repongan películas como aquella inolvidable “Vente a Alemania Pepe”.

Ese Pepe es hoy Violeta que lucha y vive con esfuerzo diario, pero con amor y entrega a los que ama, porque como nos decía FRANCISCO el pasado domingo: “Debemos retomar la comunicación en familia: los padres con los hijos, con los abuelos, los hermanos entre sí... Es una tarea que hay que hacer hoy, precisamente en el Día de la Sagrada Familia.
Y las Violetas que hay en nuestro país son ya nuestra familia. Por todo ello, Feliz 2022.