El español Joan Barreda (Honda) se adjudicó su segunda victoria de la presente edición del Dakar, en la cuarta etapa disputada entre Al Qaisumah y Riad, y se mete de lleno en la lucha por la victoria en la categoría de motos al colocarse a 14 minutos y 12 segundos del líder de la general, el británico Sam Sunderland (Gas Gas).
El piloto español consiguió su 29ª victoria de etapa del Dakar sobre dos ruedas, a solo cuatro de igualar el récord de 33 que comparten los franceses Stéphane Peterhansel y Cyril Despres, dominando desde el kilómetro 158 de los 465 con los que contaba el tramo cronometrado (especial) más largo de la 44ª edición del rally-raid.
En los anteriores empezó fuerte el italiano Danilo Petrucci (Tech 3 KTM), quien se repuso de todos los problemas iniciales en su debut en el Dakar tras diez temporadas en MotoGP, incluido un fallo mecánico que le obligó a decir adiós a la lucha por la general en la segunda etapa.
En primera instancia acabó en tercera posición a seis minutos y 53 segundos de Barreda, pero tras la etapa recibió una penalización de 10’ por parte de la organización que le relegó a la 15ª posición de la etapa. También fue penalizado Barreda, con un minuto, lo que hizo que chileno Pablo Quintanilla (Honda), segundo en la edición de 2020, tras apretar en los dos últimos puntos de control para acabase a 3’ y 37” del español.
El también español Lorenzo Santolino (Sherco) se colocó aún más cerca del líder Sunderland, que finalizó en séxta posición, al recortarle 1’19” y quedarse a 10 minutos y 28 segundos en la general.
Mal día también para el que llegaba como segundo clasificado, el francés Adrien van Beveren, llegando al final de la especial a 14’5” de Barreda, y del actual campeón, el argentino Kevin Benavides (KTM). Lejos de recortar respecto al líder, perdió 7’30” que le dejan a 25 minutos y 12 segundos de Sunderland. Eso sí, aún con mucho Dakar por delante.
Por su parte, Barreda, además de perseguir el récord de más victorias de etapa en la categoría de motos, se mete de lleno en la lucha por la victoria final. Tras dos triunfos de cuatro posibles, se repone de los 39 minutos y 48 segundos que perdió el segundo día de competición después de que, como casi todos los pilotos, tuviera dificultades a la hora de encontrar el penúltimo punto de control de la etapa 1b.
Sunderland mantiene el liderato provisional de la general con una ventaja de 3 minutos sobre el austríaco Matthias Walkner (Gas Gas) y de 4 minutos y 54 segundos sobre Van Beveren. Por su parte, el australiano Daniel Sanders (Gas Gas) es finalmente cuarto en la general después de que la organización le quitase una penalización de tiempo de 10” que arrastraba desde la segunda etapa.
El español Carlos Sainz (Audi) lamentó la rotura de un palier, pieza de la transmisión, de su coche a 140 kilómetros de llegar a meta ya que estaban “en situación” de haber ganado una cuarta etapa, disputada este miércoles entre Al Qaisumah y Riad, que tenía mayor dificultad ya que abría pista y en la que finalizó tercero.
“Estamos (junto a su copiloto Lucas Cruz) contentos con el resultado porque abrir no era fácil. La especial fue muy rápida, con muchos cambios de dirección y una pena que se nos rompió la transmisión a 140 kilómetros de llegar; se nos rompió un palier y perdí bastante. “Estábamos en situación de haberlo conseguido (la victoria). Al final, estamos aquí para aprender y estas cosas estaban dentro de lo posible”, comentó al llegar a meta.
“Una etapa no muy bonita. Quitando alguna duda… poco interesante. Una pena sabiendo que no era fácil abrir y que el ritmo estaba ahí”, valoró.
Con el tercer puesto de este miércoles, a 52 segundos del ganador, el catarí Nasser Al-Attiyah (Toyota), Sainz ha acabado en el ‘top3’ en todas las especiales menos una, la del segundo día en el que el fatídico penúltimo punto de control le hizo perder más de dos horas y renunciar, salvo sorpresa mayúscula, a pelear por la que sería su cuarta victoria en el Dakar (ganó en 2010, 2018 y 2020).
“Vamos aprendiendo y es para estar muy satisfechos. Es un rally donde estamos sacando muy buenas conclusiones. Me imagino este coche con 200 kilos menos… sería más competitivo todavía. Poco a poco vamos ajustando mejor el coche, van saliendo problemas y lo vamos solucionando; lo típico de un coche nuevo”, dijo.
Situación que le hace tener otros objetivos: “A ganar todo lo que se pueda y recuperar todo lo que podamos”, comentó con una risa final que esconde su frustración por la situación generada por lo que, tanto él como la mayoría de participantes, consideraron un libro de ruta erróneo.