El pasado 9 de noviembre, David Sassoli, fallecido este martes a los 65 años, explicaba como presidente del Parlamento Europeo su enfermedad a través de las redes sociales en un vídeo. Lo hacía en su italiano natal, con subtítulos en inglés.
“En septiembre, durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo, padecí un caso grave de neumonía, legionela”, arrancaba Sassoli, “tuve una fiebre altísima y fui hospitalizado en Estrasburgo”.
El fallecido presidente de la Cámara europea explica que volvió a Italia para recuperarse pero desafortunadamente tuvo una recaída. “Este episodio motivó a los doctores a recomendar una serie de análisis y de investigaciones y es lo que estoy haciendo”, afirma.
Sassoli se despedía de este modo: “Los doctores están trabajando para asegurarse de que puedo volver a mis obligaciones tan pronto como sea posible. Me gustaría agradecerles su pericia y su atención, así como me gustaría agradecer a mis colegas en el Parlamento por su apoyo. También me gustaría agradeceros a vosotros, ciudadanos, que me habéis mostrado afecto y solidaridad. Espero veros pronto en el Parlamento”.
Nacido en Florencia en 1956 y graduado en Ciencias Políticas, Sassoli tuvo una dilatada carrera periodística antes de entrar en el Partido Democrático italiano: trabajó en pequeños medios y agencias de noticias y fue testigo directo de momentos clave de la Historia europea, como la caída del muro de Berlín, que él mismo golpeó esa noche del 9 de noviembre de 1989 con un martillo y un cincel como compartió en una fotografía en su web.
A principios de los 90 se estrenó en la radiotelevisión pública italiana, donde acabaría siendo uno de los enviados especiales y presentadores más reconocidos del país, incluido el informativo insignia de la cadena.
Representante del ala católica progresista del Partido Democrático italiano, se afilió a este partido desde su fundación en 2007 y aceptó el reto de encabezar su lista al Parlamento Europeo en las elecciones de 2009, donde ganó un escaño en el hemiciclo comunitario y se afianzó como líder de las filas de su familia política en Bruselas.
Tras un breve intento en la política municipal en 2013, Sassoli renovó su escaño comunitario en 2014 y pasó a ser uno de los 14 vicepresidentes del Parlamento.
Tras la tormentosa elección de la cúpula de las instituciones europeas en el verano de 2019, que seleccionó a los nuevos presidentes de la Comisión y del Consejo, pero no al del Parlamento (competencia de los eurodiputados), se esperaba que los socialdemócratas postularan al búlgaro Sergei Stanishev, quien desde 2011 era el presidente del partido a nivel europeo.
Sin embargo, el nombre de Sassoli emergió en el último momento a propuesta de la española Iratxe García y, con el beneplácito de los otros grandes grupos del Parlamento, se convirtió en presidente de la Eurocámara a principios de julio de 2019.