El español Marc Márquez, ocho veces campeón mundial, se sometió el pasado lunes a una revisión oftalmológica con el Dr. Sánchez que confirmó una clara mejoría en su diplopía, visión doble, que se produjo en octubre tras una caída en un entrenamiento preparatorio del GP de Algarve. Dicha evolución hizo que el piloto del equipo Repsol Honda recibiese la autorización para entrenar en moto y la disciplina que eligió Marc fue la de motocross.
El piloto español se ha subido a una moto tres meses después en el circuito de Ponts (Lérida) donde, tras realizar varias mangas, las sensaciones fueron positivas. El siguiente paso para Márquez será realizar un entrenamiento en un circuito de velocidad.
Y ha comparecido en una rueda de prensa virtual en la que ha compartido su vivencia en estos meses de terrible incertidumbre. Tras confesar que se encuentra "muy contento" después de "tres meses difíciles", el piloto ha repasado el trayecto realizado hasta esta recta final de su recuperación en la lesión óptica que le complicó, incluso, su vida diaria. Aquel día, a finales de octubre, sufrió un accidente mientras practicaba motocross. Y todo se nubló.
"Al dar las últimas dos vueltas, me caí y salí catapultado. Me golpeé la cabeza. Cuando llegué a casa me duché y empecé a sentirme raro, con mala visión. Inmediatamente llamé al doctor y al principio de la lesión fue muy complicado porque no podía hacer vida normal", expuso, antes de puntualizar qe "el riesgo cuando entrenas siempre está ahí, pero desde el sofá no vas a ser el mejor del mundo".
Preguntado por el proceso de rehabilitación, ha narrado esto: "Desde el primer momento me dejé aconsejar por el doctor (Bernardo) Sánchez Dalmau, que ya me ayudó en 2011. Ha sido en el mismo nervio que fue afectado en aquella época. Y en esta semana he mejorado mucho. Llevamos a cabo un chequeo que confirmó mis buenas sensaciones". "El doctor me dio permiso para montar en moto y elegí una de motocross porque es el tipo de moto con el que me lesioné", aclaró sobre su vuelta a la actividad.
Ahora tiene en el horizonte los primeros test de pretemporada, que se desarrollarán en el circuito de Sepang a comienzos de febrero. Sin embargo, su prioridad inmediata no es descansar, sino probarse "con una CBR o con la RC213V-S en un circuito grande". Y toda vez que ha asegurado que no va a ser necesaria la cirugía para sanar de la visión en ningún caso, ha declarado que "ha sido uno de los momentos más difíciles de mi carrera a nivel mental".
"Salía de una recuperación y me metí en otra. No se lo deseo a nadie. Pero desde que me lesioné el objetivo fue estar en el primer test y en la primera carrera", remarcó. El catalán, con todo, apuesta por la precaución porque "la visión es un asunto muy serio". "La recuperación de una lesión así es especial (...) Ni los propios doctores sabían si iba a estar fuera dos meses, tres o seis. Todo estaba sobre la mesa: una posible cirugía o no volver a pilotar nunca más", subrayó. Aunque el piloto hambriento de gloria sigue ahí. Y hace hincapié en que hasta que no se ponga a 300 kilómetros por hora no sabrá si está bien o no.