Rafa Nadal se encuentra acelerando la aclimatación a Melbourne, de cara a su estreno de este lunes en el Abierto de Australia. Necesita el mejor deportista español de la historia concentrarse en la preparación de su cuerpo para la exigencia que le viene. No obstante, ha en 2021 hubo de parar en la segunda mitad de la temporada por problemas físicos insistentes. Ahora ha de comprobar, cuanto antes, en qué punto está su forma física para el abordaje del primer Grand Slam del año.
Por ello se afana en los entrenamientos. Precisamente, este sábado ha compartido práctica matutina con el estadounidense Taylor Fritz. Y después le ha tocado comparecer ante los medios de comunicación, en la rueda de prensa previa a su participación en el torneo australiano. Quizá, uno de los momentos menos agradables para el zurdo legendario si se atiende a la concentración que debe activar para rendir en la pista y los nubarrones mediáticos que revolotean en estas semanas alrededor del tenis.
Así pues, se ha remangado ante los micrófonos y ha toreado como él sabe. Con sinceridad y sentido común. Porque, como era de esperar, le han llovidos preguntas en relación con la problemática que ha tejido Novak Djokovic a cuenta de las vacunas contra el coronavirus. "Está muy claro que Novak Djokovic es uno de los mejores jugadores de la historia, sin duda, pero no hay un jugador en la historia que sea más importante que un torneo. El jugador se queda y luego se va, y vienen otros jugadores. Nadie, ni siquiera Roger (Federer), Novak (Djokovic), yo mismo o Bjorn Borg, que fue increíble en su momento. El tenis sigue adelante", reflexionó.
"El Abierto de Australia es mucho más importante que cualquier jugador. Si juega finalmente, está bien. Si no, el Abierto de Australia será un gran torneo con o sin él. Ese es mi punto de vista", añadió. E indicó que "la situación ha ido demasiado lejos". "Honestamente, estoy un poco cansado de la situación porque creo que es importante hablar sobre nuestro deporte, sobre el tenis", expuso.
Y desarrolló este pensamiento: "Estamos pasando por momentos muy desafiantes a nivel mundial con esta pandemia. Quiero decir, sé que el tenis no es importante en comparación con lo que enfrentamos ahora, este virus. El tenis es sólo un deporte de entretenimiento para las personas, y para nosotros es nuestro trabajo. En cuanto a la importancia en el mundo, no es importante. Dicho esto, durante dos años pasamos por algunos momentos difíciles y muchos jugadores no han podido sobrevivir a la pandemia porque el dinero de premios se redujo; hemos estado viajando con poca gente a nuestro lado, sin el equipo completo, sin la familia, mucha gente de países fuera de Europa o América, América del Norte; la mayoría de los torneos han estado funcionando en tiempos muy complicados; y permaneciendo en burbujas (...) Es muy difícil seguir realizando una gira con torneos perdiendo dinero, con jugadores pasando por problemas mentales. Si hay alguna solución, y la solución es la vacuna, eso es todo".
"Necesitamos estar vacunados y la situación debe estar mejor por el bienestar de todos y por la salud de nuestro deporte. Pero repito: estamos aquí para hablar de tenis. Y, como digo, no es importante si lo comparas con lo que está pasando en el mundo. Muchos millones de personas están sufriendo, pero estamos para hablar de nuestro deporte. Esa es la cosa. Y esa es la manera de proceder (vacunarse)", remarcó.
Cuestionado por si este episodio afecta al legado de Djokovic, Nadal ha asegurado que "de alguna manera depende de él". "Le deseo todo lo mejor. Creo que he tenido una buena relación con él durante toda nuestra carrera y hemos hecho cosas importantes para el circuito, para nuestras fundaciones y para la caridad. Hemos estado juntos cuando ha pasado algo negativo aquí en Australia y en todo el mundo. Pero en este caso hay muchas preguntas que necesitan respuesta. Así que creo que será bueno si todo se aclara pronto", desglosó.
"Si me preguntas por su imagen...Cada uno elige su camino. Se le respeta como persona, por supuesto, y como deportista. Sin duda. Le respeto mucho y le deseo todo lo mejor. Realmente le respeto, aunque no estoy de acuerdo con muchas cosas que ha hecho en las últimas dos semanas", zanjó. Y, antes de despedirse, pasó a un plano personal.
El balear explicó sobre su vuelta a la actividad que "es importante aceptar que no todo es perfecto después de estar seis meses apartado (de la competición". "Es normal cometer algunos fallos o moverse un poco más lento. Hace unos meses ni siquiera sabía si iba a venir, así que estoy muy feliz de estar de vuelta", sentenció. En una horas debutará ante el estadounidense Marcos Giron. E inaugurará una temporada en la que espera pasar la frontera de los 20 Grand Slams ganados.