Opinión

Recuperar el sentido del trabajo

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 15 de enero de 2022

Una nueva lección de FRANCISCO al afirmar que “debemos recuperar el sentido del trabajo, como elemento esencial que dignifica al hombre y coopera a su santificación, puesto que hay demasiadas personas que son explotadas privándolas de su dignidad”. Unas palabras del Papa, pronunciadas el pasado miércoles, durante la Audiencia General, y que nos tienen que hacer reflexionara todos en estos momentos tan duros, donde el drama de no tener trabajo suele conducir, según el Pontífice,” a perder toda esperanza y deseo de vida. En estos tiempos de pandemia muchas personas han perdido el trabajo y algunos, aplastados por un peso insoportable, han llegado al punto de quitarse la vida. Quisiera hoy recordar a cada uno de ellos y a sus familias”.

Insisto que es una nueva lección dirigida sobre todo a aquellos que explotan a los trabajadores, a las víctimas del trabajo, por ejemplo” a los niños que son obligados a trabajar y aquellos que hurgan en vertederos en busca de algo útil para intercambiar”. Son palabras de FRANCISCO que una vez más ha insistido que “lo que da dignidad no es traer el pan a casa sino ganarse el pan, porque si no damos a la gente la capacidad de ganarse el pan es una injusticia social”.

Palabras impactantes que seguro que a muchos les suena a “otra más de FRANCISCO”, con el desprecio que añaden a cualquier tema que toca el Papa. Pero habría que recordar a estos que, por ejemplo, cuando ha abordado el tema del suicidio durante esta época de pandemia, hay que hablar de los miles y miles de personas que se han quitado la vida en nuestro país durante estos dos últimos años, “al perder cualquier tipo de esperanza aplastados-como nos decía FRANCISCO-por un peso insoportable”.

En ese peso insoportable para esas personas habría que buscar responsabilidades en nosotros mismos, que no hemos sabido o querido buscar la suficiente ayuda o comunicación. Un saludo, un apretón de manos o un abrazo, hubiera bastado en muchos casos para llevar la esperanza de vida y la palabra adecuada para entender los dramas personales.

Cuando los medios de comunicación solo hablamos de estadísticas y no de soluciones, algo va mal, muy mal en nuestra sociedad.