Arnaldo Otegui ha decidido pasar una nueva factura a cargo de los votos bilduetarras en el Congreso de los Diputados. El antiguo terrorista y hoy diputado contabiliza su apoyo a Pedro Sánchez por dos vías: la política, con el trato de favor a los proetarras; y la económica, exigiendo copiosas cantidades directas o indirectas. El presidente del Gobierno, genuflexo ante los bilduetarras, cede y cede y no para de ceder porque su objetivo se centra en permanecer en la silla curul de Moncloa, aunque eso fragilice la dignidad de España.
ESdiario ha publicado una información contrastada sobre las nuevas exigencias de Arnaldo Otegui: desmantelar la Fiscalía de la Audiencia Nacional. No se equivoca el bilduetarra. Fiscales de larga experiencia, sólida formación jurídica y probada independencia exigen pruebas del arrepentimiento de los presos etarras si se quieren hacer acreedores a un trato de favor, conforme a las disposiciones actuales.
Para Bildu, esas pruebas de arrepentimiento significan atropellar a los que asesinaron de forma cruel y continuada durante los años de plomo; a los que fueron juzgados por la Justicia de un impecable Estado de Derecho y sentenciados conforme a las leyes democráticas, derivadas de la voluntad general libremente expresada.
Claro que Arnaldo Otegui sabe todo esto. Pero también sabe que su contrincante es débil y necesita contar para la mayoría absoluta parlamentaria con los votos de los bilduetarras. Otegui no vacila en humillar a Pedro Sánchez y, tras mantener la apoteosis de los homenajes a los presos etarras, pretende ahora despejar los tratos de favor con el desmantelamiento de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Observadores sagaces de la situación política en Moncloa y en el País Vasco se inclinan porque Pedro Sánchez, con los debidos regates, se esforzará por atender lo que exigen los bilduetarras.