Román Cendoya | Lunes 22 de septiembre de 2008
No creo en la política antiterrorista del gobierno. Con Zapatero nunca ha existido política antiterrorista. Zapatero siempre ha utilizado tácticamente de forma partidaria el terrorismo, desde antes de llegar al gobierno ya lo hacía, a pesar de que eso suponga debilitar gravemente las instituciones del Estado. ETA sigue asesinando. Los terroristas hacen lo único que saben hacer y que siempre quieren hacer. Asesinan y atentan cuando pueden y cuando quieren. No es ninguna sorpresa para quienes siempre hemos estado y seguimos contra los terroristas. Zapatero no puede decir esto de que siempre ha estado y sigue contra. Rubalcaba y Cándido Conde Pumpido tampoco. Que quede claro, la única responsabilidad de los atentados cometidos es exclusiva de la organización terrorista, o sea, ETA y sus marcas ANV, PCTV … ¿les suenan estas siglas?
Precisamente por esas siglas y por puridad democrática hay que ser exigente con las actuaciones políticas de los partidos políticos. ¿Se puede criticar al PNV y al Lehendakari Ibarretxe la respuesta que está dando a los atentados y a la ilegalización de ANV y el PCTV? Por supuesto. Es más, algunos representantes del PSOE y el PP lo hacen. ¿Se puede por lo tanto criticar y exigir las oportunas responsabilidades políticas al Gobierno y al Partido Socialista por su actitud con los terroristas? No es que se pueda, es una exigencia de higiene democrática. Hoy con el dolor del asesinato de Luis Conde parece que hay que hacer declaraciones altisonantes de repulsa y de firmeza contra ETA. Zapatero se pone estupendo y trascendente para decir exactamente todo lo contrario de lo que decía hace año y poco. No me sirve. Recuerden su tajante intervención después del atentado de Barajas y como acto seguido sus representantes siguieron negociando con los terroristas facilitándoles la entrada en los ayuntamientos.
Zapatero negoció políticamente con los terroristas. Se ha tildado a asesinos en serie y a condenados por pertenencia a banda armada de hombres de paz. Zapatero decía a Iñaki Gabilondo para permitir que la marca política de los terroristas pudiera presentarse a los ayuntamientos que les interesaba que “quiero recordar que ANV es legal desde los años 30 y ha vivido en democracia sin tacha de ilegalidad”. Zapatero mentía a favor de una agrupación perteneciente a ETA porque ha sido declarada ilegal con pruebas recogidas por las FSE del Estado, que estaban en poder del gobierno, desde mucho tiempo anterior. El Fiscal General del Estado y el gobierno no quisieron presentar todas las listas de ANV ante la justicia para que no fueran declaradas ilegales. Conde Pumpido ha llegado a dar instrucciones de retirar cargos contra dirigente de la organización terrorista y llegó a decir que si no se presentaban las listas de los terroristas se estaba creando un Guantánamo electoral.
Es penoso escuchar y ver que continua en el Ministerio del Interior un personaje que dijo, en otra utilización partidaria del terrorismo, que España se merece un gobierno que no mienta. Alfredo Pérez Rubalcaba, después de mentir a las Cortes informando de que había verificado que ETA “inequívocamente” había dejado la violencia, ha ido añadiendo frases como “no son necesarios más informes para verificar el alto el fuego de ETA” o “El alto el fuego es permanente y real”. (23/05/2006). Rubalcaba con el mismo tono dice una cosa y la contraria. Rubalcaba, el martes pasado después de un atentado fallido con bomba lapa a un Policía Nacional, aseguraba que “ETA conserva su voluntad de matar, su voluntad criminal. Por suerte ha fallado”. Añadía “ellos (ETA) siempre tienen voluntad de matar, de atentar y lo hacen cuando pueden”. Ahora, no han fallado. Han vuelto a asesinar. ¿Pero no había verificado que esto no volvería a pasar? Ese error interesado de interpretación de la voluntad “inequívoca” de ETA, de dejar de matar, debería traducirse en la asunción de responsabilidades políticas a través de dimisiones.
Jamás un Ministro del Interior de España debería dimitir por un atentado de ETA. Pero Rubalcaba lo tiene que hacer, no por el atentado, sino porque su equivocación sobre ETA sirvió para que se abrieran las puertas de los ayuntamientos a ANV, porque se llegó a dar chivatazos al aparato financiero de ETA para evitar que fueran detenidos, porque se utilizan las pistolas que fueron robadas en Francia para asesinar en España y para él aquel robo no era algo trascendente. La hemeroteca está llena de dichos y hechos. Rubalcaba debe dimitir ya. Y Cándido Cónde Pumpido no puede seguir un minuto más en la Fiscalía. Ya está bien.
¿Se van a atrever a decir ahora que ETA con Aznar mataba más? Este era una de los argumentos de peso de Pepiño Blanco con el que justificaba la negada, pero realizada, cesión política con los terroristas.
No creo en la autenticidad de la política antiterrorista del Gobierno porque amenazar con que la Justicia caerá sobre los terroristas es una realidad al margen de la voluntad del Gobierno en un Estado democrático. No creo en la voluntad política de lucha contra el terrorismo del Gobierno, respecto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, porque nos presentan una realidad que es una obviedad en un Estado de Derecho. Quizás al gobierno le parece algo muy importante que las FSE hagan lo que es un mandato Constitucional porque en tiempos recientes intentaban perjudicar políticamente esa actividad.
Creeré en que el Gobierno está luchando contra los terroristas en el momento que, utilizando la potestad que le corresponde, inste al Senado a disolver todos los ayuntamientos en los que ANV tiene representación. Con la sentencia de ilegalización de ANV ya lo puede hacer y además cuenta con el apoyo poco exigente del Partido Popular. Ese día podré creer que el Gobierno de Zapatero actúa con voluntad política contra los terroristas. No sé con qué interés lo hará pero contra los terroristas será bienvenido.
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