En opinión del líder de la patronal, hay "mucha táctica política" en la oposición a la norma pactada entre los agentes sociales.
La reforma laboral pende de un hilo a apenas dos días de la votación para convalidarla en el Congreso de los Diputados. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha resaltado que la patronal no se moverá de su postura mientras aumenta la presión para aprobar una de las medidas estrella de la legislatura de Pedro Sánchez, que puede descarrilar en el último momento.
“Está en juego la paz social de los próximos años”, ha dicho Garamendi que, como siempre hace, ha resaltado que CEOE no consentirá que se toque ni una coma de lo negociado durante nueve meses con los sindicatos. En opinión del líder de la patronal, hay "mucha táctica política" en la oposición a la norma pactada entre los agentes sociales.
“Hemos hecho el trabajo que nos tocaba”, ha dicho, “nos hemos sentado durante nueve meses con los sindicatos, cuando digo que cada coma no se cambia es porque cada coma significa muchas cosas”.
“Nosotros planteamos que, no discuto la legitimidad pero si hacen otra cosa, que la hagan ellos”, ha manifestado también Garamendi, que también ha querido dejar claro que la patronal no quiere entrar en política ni cuestiona la legitimidad del Congreso.
“No he llamado a nadie para que voten o dejen de votar”, ha dicho, “en la política no vamos a entrar”.
La aprobación o derogación del decreto de la reforma laboral entra ya en tiempo de descuento sin tener los votos garantizados y hasta tres ministros del Ejecutivo han salido este lunes a urgir "responsabilidad" a los partidos para que sea ratificado el jueves por una mayoría que también incluya a los socios de investidura, PNV y ERC.
Ni el Gobierno ni sus partidos afines han desvelado si el decreto saldrá adelante, ya sea con el apoyo de Ciudadanos y PNV, junto a otras formaciones minoritarias o con el de ERC y Bildu, opción que explora la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que aún se mantienen negociando con discreción.