Colombia
Martes 23 de septiembre de 2008
Jesús Agudelo, alias "El paisa," comandante del Frente 34 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), murió el domingo en límites de los departamentos de Antioquia y Chocó, junto con un número indeterminado de rebeldes.
Al líder rebelde se le atribuyen más de 400 secuestros y 500 homicidios, entre ellos el del ex gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria y el ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverry, asesinados mientras las fuerzas militares realizaba una operación para rescatarlos, en mayo del 2003. Además, las autoridades lo acusaban del asesinato de la madre de la actual ministra de Educación, Cecilia María Vélez.
"Fue una operación ejecutada por la Policía y la Fuerza Aérea, con el apoyo del Ejército y de la Marina. Se dio de baja a este delincuente que había asolado el occidente de Antioquia durante más de 10 años," dijo Santos en una conferencia de prensa. Las autoridades ofrecían una recompensa de cerca de 500.000 dólares por Agudelo quien, según Santos, comandaba el frente de las FARC que más daño le ha hecho al Ejército.
"Este es un golpe importante, estábamos detrás de él hace mucho tiempo, es una persona que no pertenecía ni al Secretariado ni al Estado Mayor de las FARC, pero sí lo considerábamos nosotros como un objetivo de alto valor por la crueldad y por el daño que le había hecho a la población civil y al Ejército," explicó Santos.
La muerte de Agudelo sigue a otras de importantes líderes de las FARC en el último año en operaciones militares, como las de Raúl Reyes, Iván Ríos y Martín Caballero, además de la del legendario Manuel Marulanda, "Tiro Fijo," quien falleció al parecer de un infarto en la selva.
En la misión contra Agudelo, de quien se calcula que comandaba a unos 250 guerrilleros, se encontró un computador cuya información ayudará a realizar otras operaciones.
Santos manifestó que la muerte de jefes como Agudelo ocasionará problemas en el comando y control de los frentes de las FARC, fundadas en la década de 1960 y calificadas como terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea. "Eso va a traerles repercusiones muy negativas que por supuesto vamos a aprovechar," concluyó.
Pese a los recientes golpes del Gobierno contra las FARC, el grupo aún controla algunas áreas rurales que producen coca, componente básico de la cocaína, y mantienen secuestradas a personas en campamentos secretos en medio de la selva.
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