Editorial

Aprobada la reforma laboral: Inés Arrimadas arruina la fiesta a Yolanda Díaz

EDITORIAL

Jueves 03 de febrero de 2022

La aprobación de la reforma laboral gracias al apoyo de Ciudadanos ha amargado la fiesta a Yolanda Díaz. La vicepresidenta ha protagonizado el éxito del acuerdo con la CEOE y los sindicatos. Ha negociado con habilidad y determinación. Y con unos meros retoques a la normativa de Rajoy se ha dado por satisfecha. Se ha tragado la derogación que buscaba. Pero ha conseguido un gran acuerdo con los empresarios y los sindicatos.

Su victoria, sin embargo, es agridulce. No ha sido capaz de convencer a sus socios preferidos, como ERC y Bildu, para que tragaran los mismos sapos que ella. Separatistas y proetarras se han negado y el Gobierno ha necesitado el apoyo de Ciudadanos ante el riesgo de perder la votación. También puede interpretarse como una maniobra de “centralidad” de Sánchez con la que mata dos pájaros de un tiro. Deja a su vicepresidenta sin una desaforada celebración, cuyo protagonismo ya resultaba excesivo y empalagoso, y el presidente encara las elecciones de Castilla y León con la imagen de socialdemócrata que quiere adoptar.

La maniobra de Sánchez supone, sin embargo, un revés para aguantar con comodidad el resto de legislatura. Sin sus socios más queridos y fieles va a costarle sacar adelante sus proyectos. Y ERC y Bildu van a vender más caros que nunca sus apoyos al Gobierno. Carísimos, sobre todo, para España.

Pero, de momento, Pedro Sánchez sale triunfador. Aprueba la reforma laboral como si supusiera un descomunal beneficio para los trabajadores, solo por retocar unos artículos de la de Rajoy. Y, de paso, Yolanda Díaz sufre la humillación de ver cómo “su” acuerdo se aprueba gracias a “la derechona” con el rechazo y el desprecio de la izquierda más comunista. De ahí, que en su intervención en el Congreso, la vicepresidenta haya alardeado poco menos de una revolución “histórica” para los derechos de los trabajadores pero, sobre todo, se ha centrado en criminalizar la reforma laboral del PP. Cuca Gamarra le ha desmontado ambos argumentos con una frase: “Ha traicionado a los suyos al confirmar la reforma del PP.”

Se trata de un éxito de Pedro Sánchez y de Inés Arrimadas. También de la CEOE que han impuesto desde el primer día sus condiciones de no “derogar” la ley de 2012, pues arruinaría a los empresarios, dispararía el desempleo e irritaría a Bruselas. Los sindicatos han actuado como convidados de piedra, pero han salido en la foto. Al final, el presidente del Gobierno supera un escollo y la líder de Ciudadanos recupera un protagonismo que, aunque suena al canto del cisne, no deja de ser justo, pues, como dijo la presidenta del partido naranja, “gracias a Ciudadanos, ERC y Bildu no han metido las zarpas en los derechos de los trabajadores”. Por eso, era agridulce la amplia sonrisa de Yolanda Díaz al ser felicitada en el Congreso por la aprobación de la “reformita”.