Carlo Ancelotti disfrutó de suerte en 2021. Su Real Madrid es el club, de los aristócratas europeos, que más veces ha podido usar a sus titulares. Los problemas para el técnico italiano se han acumulado en el primer mes de 2022, cuando las lesiones y el cansancio han pasado factura a sus vacas sagradas. Y ha llegado al partido de este domingo, ante el Granada, con un empate casero frente al Elche y la eliminación copera en Bilbao. Además, no pudo contar con Benzema, Vinicius, Casemiro, Lucas Vázquez y Mendy. Cinco peones imprescindibles en su escalada al liderato liguero.
Así pues, el preparador italiano afrontó un desafío más a su pericia y apostó, de nuevo, por Isco como 'falso 9'. Camavinga asumió rol de mediocentro y Marcelo y Dani Carvajal fueron laterales. Y repetiría rendimiento falto de intensidad y electricidad su propuesta. Asumieron la posesión, beneficiados por el planteamiento especulativo -pero muy ordenado y concentrado- desplegado por el bloque dirigido por Robert Moreno. Una roca táctica que espera su turno para dañar en vuelo. Y que sabe cómo se le hiere a colosos como Barcelona y Atlético.
Courtois salvó los muebles locales a las primeras de cambio, al sacar un tiro de Antonio Puertas a pase al espacio de Gonalons. Una vez más había arrancado dubitativo y relajado el favorito, así que los andaluces no sufrieron dificultades para cumplir su plan. Físico, velocidad en las transiciones y rigor es la receta que los granadinos aplicaron con éxito en Chamartín. La astucia de su ocupación de los espacios congeló el tempo del encuentro en término generales. Y los merengues, atascados, se afanaban en enviar centros laterales a un área en la que no figuraba ningún delantero rematador.
Isco, el teórico punta, trataría de mitigar la densidad bajando metros para aportar claridad a la circulación capitalina. Surtiría efecto esa maniobra improvisada para rascar espacios entre líneas. Esa ruta facilitó el zurdazo de Asensio que repelió el meta Luís Maximiano. Y abrió la espita para que Kroos emergiera, si bien fue la natural querencia llegadora de Camavinga que estiró a su delegación. El francés, por medio de conducciones centrales afiladas, dividió y fabricó el chut de Rodrygo que despejó Germán Sánchez.
El arquitecto germano dibujó cambio de orientación con destino en Carvajal para desestabilizar a la línea defensiva visitante. En uno de esos pases largos milimétricos, el carrilero centró y Neva tocó la pelota para dirigirla a la madera. Acto y seguido, en el minuto 33, Kroos descerrajó un derechazo angulado que lamió el larguero. Pero no gozó el Madrid de consistencia, así que antes del intermedio sólo volverían a inquietar a Maximiano en una ráfaga postrera. Con Asensio subrayado. El balear conectó un latigazo que enjuagó el arquero luso -en acción ensayada a balón parado- y sirvió un centro para la volea atronadora, pero centrada, de Isco.
Ancelotti leyó la comodidad rival -que por botas de Luis Milla llegó a perdonar por la ausencia de tino del debutante Unzuni- y aceleró su valentía. Metió en la reanudación a Fede Valverde -sentó a Camavinga- y Kroos pasó a ejercer de ancla única. Ordenó un ascenso de las revoluciones y su escuadrón ganó vértigo, con Modric a los mandos. Alaba mutó ocasionalmente en líbero, Rodrygo despertó -con dos zurdzos al primer palo que sacó el arquero- y Asensio comandó los avances madridistas entre líneas -con lanzamiento a la cepa que detuvo Maximiano-.
La entrada de 'El Pajarito' abonó el cambio de inercia local y 'Carletto' modificó la morfología de su esquema a 25 minutos de la conclusión. Preparó su asedió con Jovic y Hazard en cancha. Con alguien que aspirara a los centros que generaban Marcelo y Carvajal. Robert, por su parte, se protegió añadiendo más músculo -debutó Petrovic-. Y aguantó el Granada, que ansiaba romper el ritmo, hasta que la individualidad detonó su magnetismo. En el minuto 75 Militao robó una pelota adelantada y Asensio encañonó un zurdazo imperial directo a la red.
La delegación nazarí, que respiró cuando el VAR hizo ver al colegiado que el penalti pitado era, en realidad, una falta fuera del área, se dispuso a mutar su vertiente contemplativa hacia una versión atacante e incluyó a Rochina y al joven Arezo. Reclamó la posesión para el tramo final. Y, aunque Maximiano les rescató a tiro del protagónico Asensio, consiguieron que el líder se recluyera. Eso sí, notaron la trascendental baja de Machís y no pudieron evitar la escapada clasificatoria de los capitalinos.
- Fecha técnica:
1- Real Madrid: Courtois; Marcelo (Nacho, min. 84), Alaba, Miitao, Carvajal; Camavinga (Fede Valverde, min. 45), Kroos, Modric (Ceballos, min. 87); Rodrygo (Hazard, min. 65), Isco (Jovic, min. 65) y Asensio.
0- Granada: Maximiano; Quini, Raúl Torrente, Germán Sánchez, Neva; Gonalons, Milla (Rochina, min. 80), Collado (Petrovic, min. 71), Puertas (Raba, min. 71); Luis Suárez (Jorge Molina, min. 62) y Uzuni (Arezo, min. 80).
Goles: 1-0, min. 75: Asensio.
Árbitro: Antonio Mateu Lahoz. Amonestó a Modric y a Germán Sánchez.
Incidentes: partido correspondiente a la vigésimo tercera jornada de LaLiga, disputado en el estadio Santiago Bernabéu.