Opinión

Congreso Futuro: un aporte a la Ciencia

TRIBUNA

Sergio Velasco | Sábado 12 de febrero de 2022

“Nos salvamos juntos o nos hundimos separamos.” Juan Rulfo.

“Aprender a Convivir”, lema bastante ambicioso del último encuentro de ciudadanos del mundo, convocado por el Congreso Nacional Chileno, cuyo prestigio abarca gran parte de lo que estamos dejando en este desenfrenado planeta tierra.

Un desafío prácticamente inalcanzable: Ya que por más esfuerzos que hace la inteligencia humana concentrada en este magnífico evento, el ser humanos con todas sus múltiples potencialidades, se encarga a diario, demostrarnos que somos capaces de destruir, de la noche a la mañana, todo lo que hemos avanzado en nano-tecnología, neurociencia, robótica e inteligencia artificial, como asimismo la conquista o la llegada a otros mundos.

Catalogado como uno de los cinco mejores del mundo por sus diversidades temáticas, con especialidades diferentes y una cobertura universal de enormes proyecciones, que nos permite augurar continuidad en el tiempo y en el espacio infinito, en pos de la conservación de todas las especies, incluida la humana.

Ochocientos invitados, en once versiones ininterrumpidas, varios de ellos Premios Nobeles, científicos, filósofos, artistas, economistas, ecologistas, moralistas, feministas, quienes han llegado a Chile, desinteresadamente, sin cobro alguno, aportando sus mensajes y sólidos conocimientos a un público hambriento del saber distinto, y de los nuevos descubrimientos que asombran al mundo, germinados a la velocidad de la luz.

Ochenta invitados, en esta última versión 2022 con los protocolos sanitarios necesarios. La inauguración fue toda una “especialidad de la casa”. El presidente de la república saliente Sebastián Piñera, se despide de su mandato constitucional, en cuyo gobierno se crea el anhelado Ministerio de Ciencias y Tecnología, con un paupérrimo presupuesto del 0, 34 % del PIB. La nada misma si queremos salir dignamente del flagelo de la ignorancia, aprendiendo a convivir...

Una vergüenza que nos incomoda a todos por la importancia que le debemos dar a los nuevos desafíos que el país debe asumir a partir de sus ventajas naturales. Que son muchas, partiendo por nuestra riqueza básica, las que deben ser explotadas con una mirada de beneficio social.

El joven presidente electo, Gabriel Boric, en su turno, consciente de sus obligaciones de Jefe de Estado, se comprometió ante el país, no solo mantenerlo, es más aumentar durante su periodo, en un 1% del PIB, la inversión en desarrollo tecnológico, ciencias y humanidades, todo un acontecimiento, en un mismo lugar, con un mismo fin, con un sano propósito: “Abrir las puertas del saber al mundo que la espera con ansias, antes que llegue la noche obscura”.

Efectivamente porque el título de esta reunión no está escogido al azar. La sociedad planetaria pasa por momentos de crisis enormes que nos cuestionan a diario. La negra mancha que recorre los distintos continentes nos llama a reflexionar con urgencia, antes que sea demasiado tarde.

Todos los expositores desde sus propios ángulos y visiones, alertan a los líderes mundiales que la única obligación que tenemos como seres racionales, es parar la actitud belicista que envuelve a las naciones poderosas, sin medir las consecuencias nefasta que ya estamos viviendo, con la letal pandemia.

Salimos de un siglo XX, donde dos guerras mundiales, despedazaron gran parte de Europa. Se puso fin al conflicto lanzando dos bombas atómicas, en Hiroshima y Nagasaki, las plagas se suceden una tras otra, los desastres naturales no paran, y la destrucción del medio ambiente continua aceleradamente, la única tierra que existe, como la casa de todos, la estamos autodestruyendo sin piedad.

Y aunque parezca una profecía auto cumplida. Iniciamos el año en que nos comprometíamos con un esfuerzo mayor en busca de la paz. Fue una ilusión óptica, que se acabó como un castillo de papel.

Vivimos una seria amenaza de un conflicto bélico entre las superpotencias EEUU y Rusia, se muestran los dientes, movilizando tropas y moderno armamento. El chivo expiatorio es una pequeña república vecina, Ucrania, nacida del desmembramiento de la fenecida Unión Soviética.” La guerra se sabe cuándo comienzan, nunca cuando terminan ni cómo.”

Para que hablar de las amenazas de Corea del Norte, o la destrucción de Siria, los avances de Israel en territorio Palestino, Afganistán Irán e Irak, donde miles de niños niñas y habitantes, mueren por las bombas y también de hambre.

América Latina, continente de la esperanza, pasa por su peor momento, con sus conflictos internos de gobernabilidad, pobreza extrema, narcotráfico, corrupción institucionalizada, inmigración descontrolada, lucha contra la adversidad de los tiempos actuales.

En medio de este convulsionado mundo están los científicos, los médicos, las autoridades morales advirtiendo que vamos por mal camino, de nada sirve seguir avanzando a paso agigantados si la maldad esta por dentro.

Tan cerca de una tercera guerra mundial, es probable que las grandes fortunas estén financiando naves espaciales, con destino a Marte. Buscan salvarse del Holocausto que se nos avecina, si no paramos la locura colectiva que nos envuelve a todos por igual.