Opinión

Año del Tigre y sus zarpazos tempranos

DESDE ULTRAMAR

Marcos Marín Amezcua | Jueves 24 de febrero de 2022

No ha hecho falta que el tiempo nos recordase el advenimiento del Año del Tigre, pues el minino que ya nos estaba dando sus zarpazos tempranos, aún antes de iniciar. Y vea usted si no. Traído este año en sus arcanos, el calendario chino marca el del Tigre de agua. Y tiene que coincidir tal signatura con su año de nacimiento para que sea un año asaz formidable, esplendoroso para los nacidos bajo tal, ya que si no, solo será bueno. Y cada 12 años va rotando el tipo del felino no bastando tal, sino que ha de ir combinado con el coincidente para usted certero elemento de entre los cinco que componen al universo: metal, madera, agua, fuego y tierra. Pues hete aquí que toca el Tigre de agua. Según eso, significa: reverdecer, garra, fuerza, decisión. Vamos, puras ventajas.

Ergo, basta con ser del tigre, descrito cual año de consolidaciones, propositivo, benigno en general. Ya nos tocaba uno, sin duda alguna. El micifuz evoca irremediablemente zarpazos y rugidos, instinto de caza y su ataque inminente acallado por su sigilo, dígase igual. Y ya va dando algunos sobresaltos provocando nuestro asombro apenas iniciar. Esto del año nuevo chino ha cobrado particular relevancia. ¿Será por el ascenso chino? tal vez. Al Barrio Chino de la Ciudad de México –dicen que es el más pequeño del mundo, abarcando apenas dos coloridas calles, Dolores e Independencia– han hermoseado paramentándolo con algunos adornos distintivos fijos y llamativos: pagodas, estatuas de leones y dragones de buen augurio, puertas monumentales, bancas labradas y farolillos.

El espléndido triunfo de Nadal pinta para sacar fuerza de flaqueza. Unos dicen que lo obtenido es merced a la ausencia de (ese tramposillo) Djokovic, mas es verdad que sacándose un año de diferencia, el cuerpo de Nadal está mucho más estropeado y por ello su esfuerzo es doble, como su mérito. El mallorquín, buen amigo del Abierto de Acapulco, merece todo nuestro aplauso por el zarpazo dado.

En cambio, merece abucheo tras abucheo ganado, el priista Lozoya. Mire que romper su escrito de apelación en la cara del juez que le estaba negando acertadamente seguir su juicio en libertad, señalándolo de quererse evadir escapándose de nuevo al extranjero, y por cuyos presuntos delitos pueden caerle 35 años, está muy lejos de ser el tipo bravucón que espetó en su autoritarismo priista en 2017 –cuando empezó su saga judicial ante el Estado Mexicano– aquella barbajanería de: “tengo tiempo y recursos para romperles la madre”. Tan impresentable como el titular del órgano electoral en México (INE), Córdova Vianello, que se ampara para no perder su insultante sueldazo inmundo creyéndose tan merecedor de, sosteniéndolo en un país con severas complicaciones económicas. Cuando al niñato atacan sus gastos superfluos y frivolidades, lloriquea que son ataques a la democracia. El es una vergüenza de la democracia mexicana que no lo merece en forma alguna. Es un zarpazo nefasto.

Y ¿es un zarpazo que se difundan casas donde vivió el hijo mayor de López Obrador? Depende. ¿Qué vive en una casa de millonarios? Va. ¿Se han mostrado los nexos corruptos entre el dueño real y el gobierno López Obrador? Certeros, no. Ergo, mucha alharaca y suposiciones vagas. No es lo mismo que la casa de la esposa por catálogo de Peña Nieto, que implicaba los pagos de favores ni los señalamientos a la hija de Peña que provinieron de su insultante retuit llamando prole al pueblo de México que le pagaba el sueldo a su padre. La niñata solo escupía lo que oía en su casa, la de un presidente. Fue y es muy deplorable su actitud. Se desconoce que los hijos de López hayan insultado al pueblo de México.

Hablando de priistas. Da pena comunicar que el priista Quirino Ordaz sí será embajador de México en España. La embajada en Madrid no necesitaba un priista –que antes de dejar la gubernatura de Sinaloa se ha puesto nombre a una calle del puerto de Mazatlán– y desde ya expreso la vergüenza que me da su presencia en Madrid. Lamento que el gobierno de Pedro Sánchez le extendiera el plácet. Para catálogos de priistas grises allá, es que teníamos bastantes. El zarpazo del tigre fue más que nefasto.

Como nefasta resulta la situación y mueve a la reflexión el comunicado de la OMS alertando acerca de la ingente cantidad de desechos provocados por la pandemia; y en efecto, entre barbijos, caretas, gazas, pañuelos, cubrebocas de toda laya, se antoja descomunal y terrible semejante cúmulo de basura tóxica, tan peligrosa. Y el tigre da zarpazos a la economía que a nivel mundial no promete mejorar, como sí estimaron tantos. Cada semana los distintos involucrados en medirla y pronosticarla nos dan pésimas noticias y rebajan nuestras expectativas de pronta mejoría pospandemia. Y desde luego que el ir y venir con la pandemia, no ayuda. Los gobiernos consiguen malos números y los opositores los capitalizan. Listillos.

“Gripalizar” al COVID-19 en aras de primar la productividad, al suponer menores tiempos de contagio para así optimizar el retorno bajo tiempos de supuesta productividad, es fatal. Y no obstante el riesgo de no conseguir la recuperación total del paciente y facilitar su necesario restablecimiento estimados de dispensa reducidos. Solo se demuestra que ni seremos mejores tras la pandemia y sí que se acabó la precaria luna de miel entre el voraz capital y el trabajo a propósito de ella. “Gripalizar” el COVID-19 echa por los suelos todo lo que supuestamente aprendimos en estos dos años. Y se despliega la cantaleta: que si el ómicron es menos contagioso, que si está controlado, que si no es tan grave, que es menor su peligrosidad, pese a que la OMS sigue advirtiendo de tal, mas los patrones no escuchan. “Gripalizarlo” es peor que el negacionismo o la postura de la UE acerca de la Navidad, como reveló un documento disparatado de su autoría que la exhibía. Postureo frente a pragmatismo y a costa de la salud de todos y tratando al ómicron ya como endemia, cosa de muy dudosa consecución.

Y en medio de la pandemia se anuncia la enésima fusión de Grupo Televisa con Univisión. Están más interesantes los líos de faldas que condujeron a dimitir al arzobispo de París o al presidente de la CNN o, si me apura, el lío por la polémica votación de la ganadora del Benidorm Fest, que TVE la pone hasta en la sopa, atosigando. Porque uno ya pierde la cuenta de cuántas uniones y desuniones llevan las empresas por angas o mangas. Lo que sí es que esta vez no promete mucho. Televisa lleva años anquilosada con noveluchas cenicientescas y carece hoy de grandes programas de empuje. Su tiempo aire está repleto de emisiones repetidas y de películas viejas. Y Univisión jamás ha contado con una gran programación ni competidores serios que la obliguen a ello. Por mucho que fuere el principal medio hispano en EE.UU., limitándose a remedar la mediocre televisión estadounidense o transmitiendo solo que en español –con su tono de lloriqueo por los hispanos en ese país– lo que le envía Televisa. A ver cuánto dura. Bostezos.

Termino. Saber que la energía nuclear y el gas son “inversiones verdes” para fomentar tales acciones y no por su evidente naturaleza, pone el mundo al revés, condiciona la lógica de cierre o impulso de la energía nuclear y si cada país de la UE apuesta a lo suyo y España a las energías renovables –apuntalando a sus empresas transnacionales que son polémicas en sus procederes en América Latina– todo junto solo visibiliza el futuro energético negro no solo de Europa, en última instancia. Lo que en México sabemos bien es que algunas empresas extranjeras energéticas dan el do de pecho clamando ser energías limpias. Lástima que vayan barruntadas hasta las cejas del resultado de contratos sucios. Lástima por ellas y su incongruente proceder recargado de mucha corrupción en sus afanes, que las exhibe. Quizás en Europa cuiden las formas. No es el caso en México y no les gusta ser frenadas en su voracidad y corrupción. Es cuanto.

TEMAS RELACIONADOS: