Opinión

Picasso pinxit y dixit

Antonio D. Olano | Miércoles 24 de septiembre de 2008
Cuando casi todo el mundo acepta como axioma el “nada nuevo bajo el sol” se puede replicar en algunos casos “todo es nuevo bajo el sol”. Pablo Picasso se presenta como el non plus ultra de la genialidad, resulta que cada día que pasa se descubren nuevas cosas del genio español. ¿Estaba todo dicho y publicado sobre él? Así es si así os parece. Más no fue de esa opinión un escritor y crítico de arte coruñés que responde al nombre de Lucindo-Javier Membiela. Que es además el de director de una de las editoriales más principales del panorama literario y artístico español: “Camiño Do Faro”.

Esta editorial acaba de publicar para los “papeles de Salamanca” un libro que por texto e ilustraciones merece ser premiado con esos galardones que cada año se otorgan a los libros mejor y más lujosamente editados. Cualidades a las que hay que añadir un diseño originalísimo y unos textos que el lector le sorprenderán. Entre otros figura el último trabajo escrito por Francisco Umbral. Participa la Psicóloga Clínica Carolina López Ibor. Coloca en la misma onda de Picasso a Vicente Blasco Ibáñez, el escritor Rafael Pons. Descubre la verdad sobre el cuadro “Ciencia y Caridad” el ya citado escritor y editor Lucindo-Javier Membiela. Da las claves de lo que sucedió en Guernica Jesús María González de Zarate. José Manuel Caballero Bonald se refiere a la poesía del pintor y escritor Pablo Picasso. Carlos Murciano le dedica un poema. Y al autor de esta crónica-a este paso les parecerá perejil de todas las salsas- le cabe de nuevo el honor de reivindicar para Galicia la figura de un Picasso que desde su niñez a su adolescencia, desarrolló todos sus talentos en la ciudad Coruñesa en donde no solo estudiaba, sino que comenzó a pintar en serio, tomó la alternativa artística de su padre que le encomendó la labor de pintar los pies de las palomas. (Por cierto, según el propio Picasso la paloma es el animal más cruel del mundo y se asombraba de que el poeta Louis Aragón, eligiese ese animal como símbolo de la paz. Para más INRI Aragón eligió de los cuadernos de Picasso no una paloma sino un pichón).

Picasso perfeccionó sus conocimientos taurinos, iniciados en Málaga, enseñando a torear a sus compañeros del “Instituto Da Guardia” en plena plaza de Pontevedra.

Picasso se inició en las letras también en la ciudad gallega. Editaba varias revistas que le ponían en comunicación con sus parientes malagueños. Y en la ciudad gallega hizo sus mejores lienzos, no solo de adolescencia, tales como “La muchacha de los pies descalzos” que hoy puede contemplarse en la exposición del Museo Picasso de París trasladado al Museo “Reina Sofía” de Madrid.

En el libro al que nos estamos refiriendo se incluyen centenares de ilustraciones y se descubren las diversas identidades de un Picasso al que sería imposible abarcar y mucho menos encasillar y ponerle límites.

Esta misma editorial va a publicar un Picasso figura del toreo. Parte de las investigaciones sobre el entonces aprendiz de pintor y torero sobre la tauromaquia. Recoge toda su obra taurina gráfica y humana. Recuerda como el pintor y escritor descubre en un periódico editado en Galicia que las primeras corridas de toros se celebraron en la ciudad de Mondoñedo, ciudad clerical, de obispados y seminarios de la que salieron hombres y cosas tan geniales como el escritor Álvaro Cunqueiro y la tarta almendrada.

¿Hay que de más? Allá por el mes de octubre aparecerá en España, editada por el Tercer Nombre, una narración con la que llegará al mundo entero la verdad, la fabula y los escándalos de un Pablo Picasso que estimuló el secuestro de la “Gioconda” del Museo de Louvre , dedicó parte de su tiempo a la droga y a la más tremenda de las bohemias y, entre sus centenares de mujeres, aparecen algunos muchachos y saltimbanquis, gitanos y gentes de extraño vivir, que compartieron su amor físico con el más mujeriego y “más don Juan” de los habitantes del siglo XX.

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