El Consejo de Europa fue fundado en 1949, cuatro años después del final de la Segunda Guerra Mundial, cuyo objetivo es diseñar un espacio democrático y jurídico común en todo el continente europeo, asegurando al mismo tiempo el respeto de los valores fundamentales que defiende: los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho. Se trata de la organización intergubernamental más antigua de Europa y tiene su sede en Estrasburgo (Francia).
En la actualidad está compuesto por 47 miembros, entre ellos Rusia, estado que ahora lo abandona tras haber sido suspendido por la invasión de Ucrania. La Santa Sede está presente en la institución como observadora, además de cinco estados no europeos: los Estados Unidos, Canadá, Japón, Israel y México.
El Consejo de Europa tiene dos órganos reglamentarios: la Asamblea Parlamentaria y el Comité de Ministros. Sus otros órganos son el Congreso de los Poderes Locales y Regionales, cuyos miembros representan a las autoridades locales y regionales de Europa, y la secretaría general.
Este organismo ha colaborado en la reconciliación de un continente tras décadas de división ideológica, ha creado un tribunal europeo donde los individuos pueden buscar la protección de sus derechos humanos, ha prohibido la pena de muerte en Europa y ha presentado un conjunto de más de 200 tratados internacionales para la defensa y expansión de los valores de la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho propios del Consejo de Europa.
"La impronta del Consejo de Europa es una combinación de sólida cooperación jurídica y de respeto estricto por los derechos humanos y las libertades fundamentales junto a la aplicación de medidas encaminadas a fomentar la tolerancia, el diálogo y la comprensión entre personas", explica el ministerio de Asuntos Exteriores, que destaca cómo ha respondido ante amenazas como el terrorismo, el crimen organizado, el tráfico de personas, la explotación sexual de menores, el crimen cibernético, la violencia contra la mujer y otras amenazas hacia los individuos y las sociedades en su conjunto.
Rusia no volverá a participar en el Consejo de Europa porque, argumenta, los países de la Unión Europea y la OTAN "continúan su camino hacia la destrucción" de esta institución "y del espacio humanitario y legal común europeo", anunció el ministerio de Exteriores ruso en comunicado.
En la nota, de la que informa la agencia oficial rusa Tass, Rusia asegura que en el Consejo de Europa, los países de la UE y la OTAN abusan de su mayoría para imponer sus puntos de vista. “Rusia no participará en la transformación de la organización europea más antigua" por parte de los miembros de la OTAN a los que sigue obedientemente el bloque de la UE.
El ministerio también asegura que esta institución, destinada a promover la cooperación de los estados europeos, se ha convertido en un espacio donde se escuchan "cánticos sobre la superioridad y la fanfarronería de Occident
"La retirada del Consejo de Europa se lleva a cabo sobre la base del Artículo 7 de la Carta del Consejo de Europa por iniciativa de un Estado miembro, cuando se notifica oficialmente al Secretario General" del organismo, explicó este jueves a la agencia rusa RIA Novosti el vicepresidente del Consejo de la Federación rusa, Konstantin Kosachev.