Opinión

La apuesta de Feijóo, un político con gallardía

TRIBUNA

Antonio Agar | Viernes 11 de marzo de 2022

Es notorio a través de mis artículos en los que siempre he resaltado la mediocridad y la necedad de costear públicamente a todos los políticos de oficio que conforman el arco parlamentario. Hace varias semanas que nos vimos sorprendidos a través de los medios audiovisuales como el pulso por el poder con sus mendaces artimañas en un acto suicida del partido popular, se ha escenificado públicamente, mostrando las traiciones, los agravios y las venganzas en el back stage que ha dejado al descubierto la tramoya del partido.

En esta ocasión y una vez restablecido el orden con la intervención de los presidentes de las comunidades y los barones que presiden la organización del partido, quiero manifestar mi satisfacción por el bien que ello puede acarrear en el futuro al conjunto de la Sociedad, por la determinación que ha tomado un político solvente quien con donaire y bizarría puede erigirse en el futuro presidente del partido de la oposición: el presidente de la Junta de Galicia el señor Núñez Feijóo.

Una vez dada la aprobación de la Junta a ser candidato a la Presidencia del partido nacional, al ser preguntado por la prensa dijo estas circunspectas palabras que lo retratan como gran estadista:

“Quiero dejar bien patente que mi oposición y mis intervenciones en el Congreso no se van a centrar en la descalificación y el insulto permanente del presidente del gobierno, lanzando improperios a diestro y siniestro a veces sin coherencia. Mi misión va a ser la de reconducir el partido por las sendas de las mejoras sociales, sin dejar de rebatir los desaciertos del gobierno, dentro del respeto y ponderación de argumentos, con el firme propósito de respaldar la doctrina del partido y la de los votantes que nos eligieron.”

La visión y el arrojo con que argumenta el Sr. Feijóo su aspiración a gobernar, me trae a la memoria salvando las distancias al eximio Intelectual checo Vaclav Havel, quien en 1968 apoyó las reformas antisoviéticas de Alexander Dubeck y que tuvo como respuesta la invasión de Checoslovaquia acordada en el pacto de Varsovia. Havel fue encarcelado durante cinco años y sus obras fueron prohibidas. En noviembre de 1989 tras la caída del muro de Berlín, y la puesta en práctica de Gorbachov de su política de apertura y transparencia “La glasnot”, Havel lideró la revolución de Terciopelo, siendo nombrado presidente de la República Checa , una vez desmembrada Eslovaquia que permanecía anclada dentro del bloque soviético.

Havel luchó toda su vida por poner los cimientos de un país democrático, puso todo su ardor y empeño, siendo consciente de la dificultad de conseguirlo, tal como señala en una de sus citas mas famosa:

“La esperanza no tiene su equivalencia con el optimismo – La esperanza no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido.”.

El Sr. Feijóo es consciente de los grandes retos a que se tiene que enfrentar, uno de ellos es su propia revolución de terciopelo para derrumbar el muro del Frente Popular que gobierna coaligado con el gobierno, otro sin duda va a ser como resolver la inquietante reflexión hamletniana del “Tu vox or no to vox” que cita el periodista Fernando Vallespin.

La trayectoria política del Sr. Feijóo transmite al conjunto del electorado, bien sea de izquierda, derecha o de centro, liberal o conservador la suficiente confianza, demostrada durante varias décadas en la región gallega que le permita construir los puentes blindados con cimientos patrióticos, para unir aquellos territorios, hoy insuflados de ideologías separatistas, que tuvieron su razón de ser cuando gobernaba la tiranía del dictador que les prohibía incluso expresarse en su lengua vernácula. Estoy convencido de que el Sr. Feijóo pondrá toda la agudeza de su talento y de su conocimiento en el loable intento de vertebrar las regiones de la patria España, y así lograr el sueño que anhelaba nuestro insigne intelectual Ortega y Gasset.

A pesar de eso, vivimos tiempos de incertidumbre, en los que la certeza de nuestra finitud, lleva implícito un efecto rebote sobre nuestra existencia, somos consecuentes de lo que un día amamos, ansiamos y logramos, puede quedar adulterado e incluso borrado por las contingencias de un mundo incierto, complejo y peligroso, en el que impera lo imprevisible.

La psicoanalista francesa Anne Dufourmantelle escribió un libro que deberíamos de tener todos en la biblioteca: “Elogios del riesgo” de cuya obra cito un breve resumen:

“ La vida es un riesgo inconsiderado que nosotros, los vivos corremos. “Arriesgar la vida” es una de las expresiones más bellas de nuestro pensamiento .¿Significará necesariamente enfrentar la muerte y sobrevivir?... ¿O bien habrá, inserto en la vida misma, un dispositivo secreto, una música capaz por sí sola de desplazar la existencia hacia esa línea de batalla que llaman deseo? Pues el riesgo abre un espacio desconocido. ¿Cómo es posible, estando vivo, pensarlo a partir de la vida y no la muerte? En el momento de la decisión, éste escrudiña nuestra relación íntima con el tiempo. Es como un combate en el que desconoceríamos al oponente, un deseo del que no tendríamos conocimiento, un amor del que ignoraríamos la cara, un acontecimiento puro.”

Recomiendo al Sr. Feijóo la lectura o en su caso la relectura del libro del poeta y dramaturgo checo Milán Kundera “La insoportable levedad del ser humano”. Desde Parménides los filósofos se cuestionaron hasta que punto el ser humano, hace un uso libre de su vida aligerando la carga social que le corresponde, como es el caso de los brahmanes hindúes y los anacoretas que se refugian en las cuevas de las montañas para dedicarse todo el tiempo a la meditación, llevando la levedad de su existencia al extremo, con lazos de seda entre sus manos y pies.

Hay que ponderar y valorar aquellos que se comprometen con la sociedad como el Sr. Feijóo que se amarra a la espalda el peso de su responsabilidad con un férreo nudo gordiano consecuente con su compromiso con la sociedad.

La decisión del Sr. Feijóo, abre la espita de la Esperanza expresada en ese lirismo que nos evoca el verso azul y verde tornasolado que deleita nuestro espíritu, cuando el ruiseñor con su trino anuncia el Alba.