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Masters Indian Wells. Rafa Nadal usa su debut para firmar otra proeza de leyenda

TENIS

E.I. | Domingo 13 de marzo de 2022
El astro español se adelantó por 6-2 ante Korda y después llegó a colocarse con 1-6 y 2-5 en contra. Pero remontó, en el tie-break, con el público boquiabierto.

Rafa Nadal se tomó su tiempo en la segunda mitad de 2021 para recomponer su mente y su cuerpo, con el fin de volver a sentirse tenista en plenitud algún día. Las molestias físicas persistentes le habían bloqueado la continuidad en la élite y él y su equipo tomaron la decisión de contemporizar, a pesar de sus 35 años. Pues bien, el resultado de esa estrategia es el siguiente: en 2022 regresó a las canchas y ha participado en el Torneo de Melbourne, en el Abierto de Australia y en el Abierto de México. Lo ha ganado todo.

Montado en esa inercia triunfal desembarcó esta semana en California, con motivo de la disputa del Masters 1.000 de Indian Wells. Y este sábado le tocó debutar. Eso sí, horas antes de su estreno se anunció que iba a renunciar al Masters 1.000 de Miami, el último en pista dura, para centrarse por completo en la temporada de tierra, con Roland Garros subrayado. Pero de vuelta a esta jornada dominical, se tuvo que remangar de lo lindo para enfrentar al estadounidense Sebastian Korda, 38º mejor tenista del mundo.

Comenzó el envite con solidez el zurdo legendario. Sin exhibiciones de talento, pero aferrado a la pista. Con celeridad amortizó su gran entrada en calor y se escapó con un 4-0 demoledor. En ese lapso sólo concedió cinco puntos a su rival. Y clausuraría el set inicial, tras neutralizar una bola de break, con un 6-2 esclarecedor de la diferencia entre ambos jugadores (duró 32 minutos). Pero se trataría de un espejismo abismal: el horizonte se nublaría sobremanera para el favorito del público.

La segunda manga vio resurgir al diestro de 21 años, implacable con su resto y poseedor de una de las potencias de golpeo más temibles de todo el circuito internacional. A esos atributos sumó el guerrero local un acierto y precisión tan venenosos y consistentes que consiguieron hacer descarrillar a Nadal. El mejor deportista español de la historia pasó de sumar seis errores no forzados en el primer parcial a amontonar ocho en los cuatro juegos que fijaron un 0-4 en contra. El ritmo le había desbordado y el empate del partido se certificó con un elocuente 1-6.

Nada le salía al manacorí, disperso en su plan de juego y dubitativo con su saque -apilaría dobles faltas-. La inercia seguiría soplando con fuerza en favor de Korda, a latigazo limpio, presionando con todo, hasta el punto de desnivelar el set definitivo. El electrónico llegó a lucir 2-5, tras la doble rotura padecida por Nadal. Y ahí, contra las cuerdas y desencajado, amanecería el magnetismo inimitable de ganador de 21 Grand Slams. Con vítores incluidos de una tribuna que ya daba por hecho el final prematuro del espectáculo.

Levantó el vuelo Rafael con un break sencillo, cómodo, que casi suponía un juego descontextualizado. Mas confirmaría el punto de inflexión con su servicio y encadenaría la segunda rotura consecutiva para establecer un 5-5 en el que el estadounidense quedó sumido en la inseguridad. Hacía rato que no le entraban los golpes largos con la asiduidad previa y en ese momento era el español el que resplandecía. Con aplomo y sabiduría. Supo sobrevivir y remató la remontada Nadal en el tie-break definitivo. En el todo o nada (7-6).

Esa es la senda agónica con la que el balear amplió su racha a 16 victorias seguidas, tras dos horas y 29 minutos de derroche. Queda ya a un triunfo de los 400 en los Masters 1.000 de la ATP y espera al británico Daniel Evans, número 29º del planeta, en la siguiente ronda.

"Lo normal en un partido así es que pierdas 90 veces de 100"

Nadal se mostró sincero cuando acudió a la rueda de prensa protocolaria. "Lo normal en un partido así es que pierdas 90 veces de 100. Pero si te rindes, vas a perder 100 de 100. Si estás allí, tienes un 10% de opciones", aseguró, antes de reconocer que reconoció que pensó que había "perdido" cuando Korda llegó a sacar por el partido -en el 2-5 en contra del tercer set-.

"Pensé que había perdido hoy y en Australia tuve unas sensaciones parecidas. Pero eso no significa que no iba a seguir intentándolo o a seguir luchando", señaló. "Incluso si pienso que voy a perder el partido, mi idea antes de ir a restar con el 2-5 es, bueno, estoy jugando mal, voy dos roturas abajo, pero si voy a perder, voy a intentar acabar el partido con mejores sensaciones. Así que tengo que luchar para tener esas sensaciones mejores", agregó.

Y ahondó de este modo en su extraordinaia reacción: "Jugué un poco mejor, él cometió unos errores. Luego, con 5-3, si logras salvar ese juego, con 5-4 nunca se sabe qué puede pasar. Un 5-2 adverso es muy difícil de recuperar, recuperar dos roturas pasa pocas veces. Pero con un 5-4 y una rotura, si logras un par de buenos golpes, el rival se pone un poco nervioso".

El zurdo español, que busca su cuarto título de Indian Wells -ya ganó en 2007, 2009 y en 2013-, alegó que "si la gente piensa que yo confío en ganar cada vez que voy perdiendo, eso no es así". "No soy así. No tengo tanta confianza como para decir que incluso si voy perdiendo 2-5 voy a remontar (...) Pero en mi mente digo 'bueno, es casi imposible, pero no quiero dejar de luchar, voy a seguir'. Intentemos que él gane, no que yo le ayude a ganar", concluyó.

Renuncia al Masters 1.000 de Miami

Nadal no disputará el Masters 1.000 de Miami, que se jugará del 23 de marzo al 3 de abril, según ha hecho oficial el torneo que no incluye al campeón de veintiún títulos del Grand Slam en su lista de participantes.

El tenista español prefiere dosificar la temporada y tras competir en el Masters 1000 de Indian Wells iniciará su preparación para la temporada de tierra. Así, el australiano John Millman ocupará el lugar de Nadal en Miami un torneo que no disputa desde el 2017 y que nunca ha ganado.

El balear tiene previsto iniciar la etapa en arcilla en el Masters 1.000 de Montecarlo y continuar con Barcelona, el Masters 1.000 de Madrid, el Masters 1.000 de Roma y finalmente, Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada.

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