Opinión

¿Cómo de real es la amenaza nuclear?

Y DIGO YO

Javier Cámara | Martes 15 de marzo de 2022

Llevamos 20 días de guerra en Ucrania y lo cierto es que lejos de verse un final cercano, las noticias que llegan, ya saben, con todos los filtros interesados que van apareciendo, son cada vez más preocupantes. Y es que no tranquiliza absolutamente nada pensar que se empiece a utilizar armas químicas o, peor, que China se pueda poner militarmente del lado de Rusia. Pero los chinos, ¿contra quién están, contra Ucrania? ¿O dan por descontado ya que el resto de países aledaños y no tan cercanos (UE, OTAN…) van a intervenir en el conflicto?

Cuanto más avanzan los acontecimientos peor está la solución y si el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, dice que “la perspectiva de un conflicto nuclear era impensable y ahora entra dentro de las posibilidades”, ¿qué hacemos, empezamos a cavar un bunker en el garaje?

Yo no me quiero alarmar. De hecho, prefiero pensar que mi hija de 9 años se va mañana emocionada a una granja-escuela porque, además de dormir dos noches con sus compañeras, dice que va a ordeñar una vaca. Pero… ¿qué podemos hacer si sigue todo en esta dinámica de órdagos a la mayor?

Uno tiene fe en el género humano (cada vez menos, es verdad) y confía en que no llegará la sangre al río, pero eso mismo pensábamos todos de Vladimir Putin y sus ansias desmedidas de un imperialismo ruso y, desgraciadamente, no ha dejado de bombardear ciudades ucranianas. ¡Dile a las familias de los miles de fallecidos, a los que han perdido todo por las bombas y a los millones de refugiados que han dejado su casa y su país que tengan fe en el hombre!

Uno ha visto muchas películas en las que se describen futuros distópicos en los que la humanidad tiene que hacer frente a un Planeta postapocalíptico con un nuevo orden mundial. Tienen cierta “gracia” desde el punto de vista de la imaginación que ha desplegado el guionista para plantear situaciones inverosímiles con luchas encarnizadas por la falta de combustibles, de agua, de alimentos o, incluso, tiempo de vida o natalidad.

Desgraciadamente, en todas estas películas siempre hay uno o dos elementos en común: la guerra por la supervivencia o por la libertad. Y aunque no dejan de ser películas, da miedo pensar que todo lo que está sucediendo con una Rusia poderosa aliándose con una China más poderosa aún puede obligar ya, sin otra salida posible, a reaccionar a Occidente e intervenir militarmente.

Como siempre, tiene que producirse la desgracia para que reaccionemos y ha tenido que verse amenazada la UE para darse cuenta de que hace falta una fuerza armada que defienda la razón cuando empieza a imperar la sinrazón. Europa no sabe defenderse cuando se acaba la vía diplomática, quizá por un exceso de ingenuidad al entender que no serán nunca necesarias las armas o quizá por el elevado coste económico que eso supone, quién sabe, pero lo que es verdad, y así se ha visto, es que Rusia se ha aprovechado de eso para abusar de un país menor sabiendo que nadie irá a defenderle cuando empiecen las bombas. Y si viene el que sí tiene armas, la amenaza sube de tono y se ponen sobre la mesa las bombas, las armas químicas o las nucleares.

En las campañas contra el bullying en los colegios se dice siempre que hay que ponerse al lado del débil para que el abusador, el matón, el chulo agresivo se eche para atrás y no continúe con la amenaza y la extorsión. Pero, ¿qué pasa si el grande no se achanta y se lía a tortas con todos y estos “todos” no saben ni pueden defenderse?

Y digo yo: ¿Hay alguien midiendo el tono de las amenazas para que no se pasen de la raya? ¿Alguien puede garantizar que no se va a llegar a la guerra nuclear? ¿Estamos preparados para que caiga una bomba atómica en cualquier capital de Europa? Elijan una: Berlín, París, Londres, Roma, Madrid… ¿Es una locura pensar en ello?

Hago tantas preguntas para buscar algo de tranquilidad. No somos los vecinos de Polonia ni Moldavia ni Rumanía, pero estamos casi a tiro de piedra. Queremos vivir tranquilos pensando en lo solidarios que somos y en el próximo Madrid-Barça pero si Rusia sigue amenazando con el botón rojo, si China entra en la partida y si la OTAN decide que también… ¡qué gane el Getafe!