El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, pidió este sábado al Gobierno español "que rectifique y, sobre todo, que siga asumiendo esa responsabilidad que tiene para con el pueblo saharaui y actúe en consecuencia".
Arabi dijo que "España no es una parte del conflicto, es un país que tiene una responsabilidad política jurídica y, como tal, tiene que trabajar por una solución, pero no desde la imposición de una de las opciones propuestas por una de las partes, en este caso Marruecos".
España anunció ayer su apoyo a la iniciativa marroquí de autonomía para el Sahara Occidental, lo que supone un cambio total de posición respecto al futuro de ese territorio, antigua colonia española, ya que hasta ahora defendía los acuerdos de la ONU para celebrar un referéndum en el Sahara que determine su futuro político.
Abdulah Arabi señaló que el Frente Polisario "está analizando con mucho detenimiento esta decisión del Gobierno de España" y destacó que "evidentemente una de las primeras consecuencias" es que España, al apostar "por una opción que defiende la potencia ocupante", "se autoexcluye definitivamente de cualquier posibilidad de mediación entre las partes o incluso en apoyo a los esfuerzos del enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas".
"El Frente Polisario está meditando que España, como potencia administradora, está llamada ahora más que nunca a asumir un papel para intentar ayudar a buscar una solución al contencioso del Sahara Occidental, pero desde luego con declaraciones como esta se ha situado al lado de la pretensión, por parte de Marruecos y algunos aliados suyos, de intentar imponer la autonomía como única solución", subrayó Arabi.
Por todo ello, el Frente Polisario trasladó al Gobierno "su preocupación y su incomprensión por esta decisión que pone en peligro la estabilidad de la zona del norte de África y, sobre todo, complica la solución del conflicto del Sahara Occidental".
En su opinión, "lo único que puede dar una solución a este conflicto es el pronunciamiento del pueblo saharaui mediante un referéndum de autodeterminación que permita una solución duradera, justa y viable al conflicto del Sahara Occidental, como reclaman las resoluciones de las Naciones Unidas".
En ese sentido, el delegado del Frente Polisario en España pide al Gobierno "seguir apoyando los esfuerzos de la comunidad internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y tratar de intentar aprovechar sus relaciones con Marruecos para exigirle el cumplimiento y respeto de las resoluciones" de la ONU.
"Desde luego, el pueblo saharaui y el Frente Polisario tenemos una determinación total para continuar nuestra lucha hasta imponer nuestro objetivos finales, la libertad e independencia", advirtió el delegado del Frente Polisario en España.
Antes, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y el Frente Polisario deploraron la "lamentable decisión" tomada por España al apoyar este viernes la iniciativa de autonomía propuesta en 2007 por Marruecos para el Sahara Occidental, al considerarla "una desviación peligrosa" que contradice "absolutamente" la legitimidad internacional.
En un comunicado de prensa, la fuente que indicó haber recibido el anuncio "con mucho asombro" estimó que la posición anunciada por el Gobierno de Pedro Sánchez "carece de credibilidad, seriedad, responsabilidad y realismo porque es una desviación peligrosa, contradice la legitimidad internacional, apoya la ocupación, alienta la agresión y la política de los hechos consumados y la huida hacia delante".
Para la RASD, esta decisión que se produjo en un contexto "muy grave" por el que atraviesa el conflicto del Sahara Occidental "pretende legitimar la represión, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y el saqueo de riquezas que Marruecos continúa empleando contra el pueblo saharaui" violando las resoluciones de legitimidad internacional.
Esta decisión, anunciada inicialmente por Marruecos y después confirmada por el Gobierno español, supone un cambio total en la posición de España respecto al futuro de Sahara, antigua colonia española, ya que hasta ahora defendía los acuerdos de la ONU para celebrar un referéndum en el Sahara, para determinar el futuro político de este territorio y del pueblo saharaui, que desde 1975 se encuentra en campamentos de refugiados en Argelia.
"Las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Europea, la Corte Internacional de Justicia, la Corte Europea de Justicia y todas las organizaciones regionales y continentales no reconocen, todas ellas, ninguna soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental", recordó.
Según el Polisario, el Gobierno español "optó por someterse" a las presiones de Marruecos para cambiar su posición oficial con respecto al Sahara Occidental tras "intensos meses de chantaje marroquí contra España.
"Desgraciadamente, en lugar de que Madrid pretendiera restablecer sus relaciones bilaterales con su vecino del sur sobre bases fuertes y sólidas, optó por someterse, una vez más, al chantaje marroquí", lamentó.
La posición expresada por España, según la misma fuente, representa en claro apoyo al enfoque unilateral y una clara adopción de la tesis expansionista marroquí. Lo que afecta de forma "negativa" a cualquier posible papel de España en la solución del conflicto y en la descolonización del Sahara Occidental.
A pesar de todo ello, la RASD recordó que España "no puede despojarse unilateralmente de sus responsabilidades jurídicas" con el Sahara Occidental y su pueblo ya que siendo potencia administradora del territorio a la espera de su descolonización, y consideró que tampoco puede dar la espalda a sus responsabilidades políticas porque es el "principal responsable del sufrimiento del pueblo saharaui".
En este sentido, la fuente indicó que el pueblo saharaui, su gobierno y el Frente Polisario lanzaron un llamamiento "urgente" a las fuerzas políticas españolas y a todos los pueblos de España para que presionen al gobierno español para que "corrija este lamentable error" y obliguen a Madrid a asumir sus responsabilidades originarias.
El contencioso sobre el Sahara Occidental comenzó en 1975 cuando Marruecos aprovechando el proceso de descolonización iniciado por España se anexionó este territorio tras traspasar su frontera con la llamada Marcha Verde.
Un año después España se retiró definitivamente del Sahara y el Frente Polisario proclamó unilateralmente la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en la ciudad argelina de Tinduf y declaró la guerra a Marruecos y Mauritania que renunció en 1979 a ejercer su soberanía sobre esa parte del territorio.
La situación es de alta tensión en la zona desde que hace un año las tropas marroquíes penetraran en la zona desmilitarizada de Guerguerat, que separa Mauritania de los territorios ocupados por Marruecos en 1975 para desmantelar una sentada de civiles saharauis que protestaban contra el uso comercial que Rabat y Nuakchot hacen de este área en disputa.
El Frente Polisario consideró que la acción bélica marroquí suponía una ruptura del acuerdo de alto el fuego firmado bajo los auspicios de la ONU en 1991 y emprendió operaciones de hostigamiento militar contra el muro levantado por Marruecos en el Sahara Occidental.
Además, insiste en que la única solución es celebrar la consulta para la autodeterminación acordada por ambas partes hace 30 años y admite que el acuerdo suscrito entonces debe ser actualizado.