El candidato a la Presidencia del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseveró en Valladolid que el Gobierno de Sánchez debería pasar más tiempo tomando medidas ante el momento límite que vive el país y menos insultando a millones de españoles, ya que está más centrado en buscar culpables que en buscar la manera de agilizar las soluciones: “Tiene que gobernar y tomar decisiones ya, porque ya lo debería haber hecho hace semanas y meses. España no tiene un día más que perder”.
Como manifestó, el Ejecutivo central está muy equivocado si considera que todos los sectores perjudicados son sus enemigos, ya que solo son ciudadanos que quieren ganarse la vida y llegar a fin de mes. “Si creen que todos los afectados por la crisis se quejan porque no son votantes del PSOE, dentro de poco el PSOE será una fuerza extraparlamentaria”, sostuvo.
Por todo esto, indicó que el Gobierno tiene que dar lo mejor de sí mismo y no ocultarse como ya hizo en la pandemia, cuando se parapetó detrás de las Comunidades. Según señaló, Sánchez vuelve a repetir ahora su actuación, escondiéndose detrás de la Unión Europea y de una minoría de piquetes violentos, “absolutamente condenables”, para no dar respuesta a los trabajadores.
En este sentido, resaltó el esfuerzo que están haciendo las Comunidades Autónomas, pese a tener muy poco margen de maniobra. De hecho, destacó el plan de choque que Galicia ha puesto en marcha para paliar la actual situación económica: “Hay soluciones y el Gobierno no tiene ni que buscarlas, porque ya sabemos cuáles son. El martes puede bajar los impuestos, y ya llegará tarde, pero al menos acertará”.
En su intervención, el candidato también se refirió a los ataques recibidos estas semanas por el resto de partidos, aclarando que estos insultos se deben a que saben que su formación puede ganarles: “Un PP unido, sólido y centrado es la peor noticia para ellos”.
Asimismo, reivindicó la política de verdad, basada en la gestión, que apela a las mayorías y que gobierna para todos, recalcando que la política española debe recuperar la centralidad. Igualmente, resaltó la importancia de que millones de españoles se unan en torno a unos principios elementales, como el crecimiento económico, la creación de empleo o la mejora de los servicios públicos.
“Quiero tener un Gobierno mejor que el que tenemos”, subrayó mientras explicaba que apuesta por un Ejecutivo en el que estén los mejores, más unido, que hable con una sola voz -sin alimentar crisis internas permanentes-, y más pequeño, afeando que los españoles tengan que soportar una Administración con 22 ministros.
En la misma línea, incidió en que no le gustan la frivolidad, la tiranía de las minorías o el radicalismo de la política actual, precisando que, como presidente del PP, tiene intención de cambiarla. “España necesita más que nunca al PP”, dijo asegurando que los populares pueden ofrecer un proyecto, un equipo y un liderazgo.
Acompañado por el presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, Feijóo se refirió a los comicios autonómicos en esta Comunidad, celebrados hace apenas unas semanas, y reconoció que no se conforma con el resultado electoral del pasado 13 de febrero.
Según admitió, los populares merecían un resultado mucho mejor, añadiendo que su partido no debe conformarse solo con ganar. Igualmente, mantuvo que aspira a lograr que su formación sea un punto de encuentro para una mayoría de españoles en el que se sientan identificados los que crean en que hay una forma mejor de hacer política, en el que tengan cabida los que defienden la unidad y los que se sienten incómodos con el Gobierno de Sánchez.
Más tarde, Alberto Núñez Feijóo afirmó que, al igual que Andalucía consiguió levantarse tras cuatro décadas de socialismo, todos los populares unidos conseguirán que España se levante para tener un Gobierno mejor, algo para lo que es necesario un PP grande, abierto al mundo, sin complejos, propositivo y que salga a por todas.
En un mitin celebrado en Torremolinos en el que también intervino el líder del PP andaluz, Juanma Moreno, del que puso en valor su “liderazgo tranquilo” y al que definió como un político “que no vocifera, pero se le escucha sobre los demás, que no impone, pero convence; y que no presume, pero sabe gestionar”, Feijóo cuestionó que la Administración central tenga como principal preocupación regatear los problemas, tal y como hace retrasando la bajada de impuestos y culpando de ello a las Comunidades. “Si tuviésemos la capacidad les aseguro que los bajaríamos”, aseveró recordando que, mientras los Gobiernos del PP siempre reducen la presión fiscal, los del PSOE afirman que lo tienen imposible.
Según insistió, los españoles no se merecen un Ejecutivo que se dedica a buscar disculpas, necesitan que se bajen los impuestos ya y que se ayude a las familias que peor lo están pasando. “Un Gobierno que esquiva todas las responsabilidades es un Gobierno irresponsable. Un Gobierno que solo se dedica a ganar tiempo acaba perdiendo las riendas del país”, añadió.
“¿Acaso podemos mirar a la cara a los españoles y decirles que la culpa de la política económica de los últimos años es solo de Putin? Ya basta”, manifestó explicando que, en momentos complicados, un buen gobernante asume y ejerce sus responsabilidades, mientras uno malo busca excusas y distribuye culpas.
Además, aclaró que nuestro país no es una suma de los intereses electorales de los partidos, un mapa de Tezanos, ni un plató de televisión, aunque el presidente del Gobierno quiera convertir en eso La Moncloa para rodar su propia biografía. “Menos ego y más yo hago”, dijo dirigiéndose a Sánchez.
En su intervención, el candidato también expresó que “España es un país con raíces, pilar de Europa y puente entre nuestro Viejo Continente, América y África”, reconociendo que gestionar una nación no es hacer cada día una nueva concesión al independentismo.
Sobre esto, recalcó que no se puede permitir que el futuro del conjunto del Estado se negocie en privado con dos Comunidades Autónomas porque “España no sería España si no contase con Ceuta y con Melilla”, subrayando también que los problemas que ocurren en estos dos territorios son los de todos los españoles.
Asimismo, se refirió al cambió de opinión de Sánchez sobre el Sáhara y al anuncio de su apoyo al plan para que sea una región autónoma dentro de Marruecos. Tras calificar de “temeridad” este “volantazo”, lamentó que un consenso de 50 años en la postura coordinada de España sobre el Sáhara no haya podido sobrevivir al mandato del presidente socialista.
En esta línea, recalcó que España tiene que considerar a Marruecos un aliado con el que mantener siempre una relación de respeto y cordialidad, pero puntualizó que los ciudadanos de nuestro país no pueden enterarse de la política exterior española por el Gobierno marroquí.
De esta manera, criticó que una cuestión de este tipo sea decidida por un Gobierno y por un partido y expresó que su formación no admitirá ninguna ambigüedad sobre Ceuta y Melilla.