El gran maestro del ajedrez Garry Kasparov, y excandidato a la presidencia de Rusia, cargó este fin de semana contra la Casa Blanca por matizar las palabras del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien llamó "carnicero" a Vladimir Putin durante su visita a Polonia y manifestó que el presidente ruso "no puede seguir en el poder", lo que fue interpretado como un intento de animar a un cambio de régimen en Rusia.
"¡Biden no es Trump, no necesita que alguien lo traduzca! Ningún dictador es legítimo. No retrocedas cuando tengas razón. No intentes ser diplomático con un asesino en masa. Cuando el presidente tiene razón, la Casa Blanca debería apoyarlo en lugar de buscar disculparse con un dictador asesino por decir la verdad. Es patético", escribió el ajedrecista retirado que vive en Estados Unidos.
La frase no estaba en el texto que le habían preparado sus asesores y, enseguida, la Casa Blanca se apresuró a dejar claro que Biden no había anunciado un cambio en la política exterior de Estados Unidos, que ha hecho todo lo posible para evitar ser acusado de injerencia en los asuntos internos rusos. En concreto, un funcionario de la Casa Blanca dijo a los periodistas que Biden no quería referirse al "poder de Putin en Rusia", sino solo subrayar "que no se puede permitir" que el líder ruso "ejerza su poder sobre sus vecinos en la región".
Los intentos para rebajar la fuerza de las palabras de Biden continuaron este domingo. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, de visita en Israel, afirmó que su Gobierno "no tiene como estrategia un cambio de régimen en Rusia" y repitió la línea oficial de la Casa Blanca: Biden no se refería a sacar del "poder" a Putin, sino a que no debe ser "empoderado" para librar una guerra en Ucrania.