Guillermo Rocafort, letrado de reconocido prestigio, requirió al ministerio de Asuntos Económicos, información real sobre “la deuda actual que tienen Cuba y Venezuela con España, así como las renegociaciones, condonaciones de deuda e intereses”. No tuvo respuesta y apeló al Consejo de la Transparencia.
La respuesta de Transparencia a Guillermo Rocafort resulta reveladora. Resulta que la Cuba del dictador Miguel Díaz-Canel adeuda a España, a fecha de 31 de diciembre de 2020, la cantidad de 1.937,55 millones de euros. La Venezuela del dictador Maduro adeuda a España en la misma fecha, 213.37 millones.
Además, se han producido en años anteriores varias quitas de intereses y una parte de la deuda. La generosidad del Gobierno español de Frente Popular con Cuba y Venezuela carece de precedentes. Mientras crece imparable la deuda pública española, que supera con creces el PIB, mientras se sangra a impuestos hasta la hemorragia a los contribuyentes, el sanchismo favorece a los dos países comunistas que se carcajean de la democracia liberal española. Las dictaduras de Cuba y Venezuela saben bien con quien juegan y han encontrado en la España de Pedro Sánchez una dócil generosidad.
Guillermo Rocafort ha lamentado las cifras recibidas y espera que tanto el Partido Popular como Ciudadanos planteen en el Congreso de los Diputados la exigencia de que se pague la deuda con España contraída y una explicación razonable de por qué se ayuda a regímenes dictatoriales. Parece claro que la ministra Calviño envolverá las explicaciones en la verborrea de Pedro Sánchez para justificar lo injustificable.
Transparencia, en fin, obliga al Gobierno sanchista a aportar los informes y expedientes administrativos correspondientes. El revuelo en Hacienda es considerable y a Nadia Calviño no le llega la camisa al cuerpo.