El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha negado este jueves "cualquier intermediación" en la compra de mascarillas después de que el juez haya admitido la querella de la Fiscalía Anticorrupción contra dos empresarios por el supuesto cobro de comisiones millonarias.
Almeida ha asegurado que no tuvo participación "ni directa ni indirecta" ni hizo "ningún pago" a Luis Medina ni a Alberto Luceño, a los que la Fiscalía les atribuye la supuesta comisión de los delitos de estafa agravada, falsedad documental y blanqueo de capitales por irregularidades en una operación de compra-venta de material sanitario en marzo de 2020.
El alcade ha reconocido que pudo "equivocarse" al autorizar la compra de mascarillas, pero ha asegurado que lo único que querían era "proteger a los trabajadores que tenían que salir a la calle" durante la primera ola de la pandemia hace dos año y ha admitido que Medina contactó con el Ayuntamiento de la capital para la compra de material sanitario a través de dos correos electrónicos, uno del 18 y otro del 19 de marzo.
"Hay dos correos de Luis Medina que llegan al buzón de Coordinación de Alcaldía, uno el 18 de marzo y otro el 19 de marzo. Esa es la forma que tuvo de entrar en contacto con el Ayuntamiento, como tantos. Tuvimos más de mil", ha explicado. Fue en estos correos en los que Medina "proporciona su número de teléfono móvil".
Ciudadanos, por su parte, ha anunciado que exigirá una auditoría externa sobre los contratos de emergencia en la pandemia por COVID-19 así como otra a la Cámara de Cuentas.