Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino. Salamandra. Barcelona, 2022. 288 páginas. 20 €. Libro electrónico: 9,99 €.
Por Federico Aguilar
La primera novela de Zadie Smith (Londres, 1975), Dientes blancos, publicada cuando su autora contaba poco más de veinte años, se convirtió rápidamente en un best seller. Con este fresco sobre las familias de Archie Jones y Samad Iqbal, dos excombatientes de la Segunda Guerra Mundial que se vuelven a encontrar después de treinta años sin verse en el barrio londinense donde viven, la escritora británica de ascendencia jamaicana consiguió el favor de crítica y lectores y una gran popularidad incrementada su versión televisiva.. Posteriormente, vieron la luz las novelas El cazador de autógrafos, Sobre la belleza, y NW London, junto a los ensayos Cambiar de idea y Con total libertad, entre otros títulos.
Ahora, de la actual profesora de Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York nos llega de la mano de Salamandra, cuyo catálogo acoge buena parte de su obra, su primer libro de cuentos donde se reúnen diecinueve relatos de variada extensión, diferentes enfoques, multiplicidad de personajes y diversos escenarios, abordando por lo general cuestiones muy actuales, como la violencia racial, la bolsas de marginados, el multiculturalismo o el maltrato animal.
Precisamente, la recopilación arranca con “La dialéctica”, donde se trata el este último asunto: “—A mí me gustaría estar a bien con todos los animales —le recalcó la mujer a su hija. Estaban sentadas en el arenal de Sopot mirando hacia aquel mar gélido. El hijo mayor había ido al salón de los videojuegos. Los gemelos estaban en el agua. —¡Pues no lo estás! —exclamó la hija—. ¡Ni mucho menos! Era verdad. La mujer había dicho la verdad en lo que respectaba a su intención, pero la niña también había dicho la verdad con respecto a los hechos. Aun cuando la mujer solía evitar la ternera, el cerdo y el cordero, comía con gran fruición pescado y otros animales, en verano ponía papel atrapamoscas en la sofocante cocina del minúsculo piso donde vivían y una vez (aunque eso su hija no lo sabía) le había dado una patada al perro de la familia”.
Luego, somos testigos del último día de la vida de un inmigrante antiguano en el Londres de finales de la década de los cincuenta del pasado siglo, de los avatares de un policía en horas bajas, o de la existencia marcada por la indigencia ética de miembros de las altas esferas neoyorquinas, entre otros asuntos. Sin olvidar alguna incursión en la distopía.
Lo mejor de Zadie Smith es su maestría descriptiva, que con pocas pinceladas nos sumerge en el ambiente que quiere reflejar, el retrato de personajes de variada condición –sobre todo los femeninos, que pueblan especialmente estos cuentos-, y un acertado manejo de los diálogos. Grand Union es una excelente oportunidad para acercarnos a uno de los mejores nombres de la literatura europea de hoy.