El Manchester City logró escapar del Metropolitano para entrar en las semifinales de la Liga de Campeones. Lo hizo tras aguantar la última media hora achicando como nunca, impedido para retener la posesión por culpa de la entrada en erupción del Atlético. El meta Ederson les sostuvo con vida en un tramo final de eliminatoria volcánica. Mantuvieron el 0-0 con mucho más sudor del augurado en los pronósticos. Y, también, perdiendo tiempo sin contemplaciones.
Así las cosas, en el momento clave, con la tensión por las nubes, una fuerte entrada de Felipe a Foden desencadenó una algarada monumental. El lío escaló con rapidez y acogió la agresión de Savic a Grealish y un lanzamiento de botella de Vrsaljko. Ante semejante escaramuza los entrenadores no quedaron quietos. Y Pep Guardiola se enzarzó con el central balcánico del equipo colchonero. La grada, enrabietada, acabó insultando al técnico catalán y aplaudiendo, con ironía, cada pérdida de tiempo visitante.
Diego Pablo Simeone, que se quejó amargamente al colegiado cuando terminó el choque, analizó lo vivido en sala de prensa. "Lo de la gente fue enorme durante todo el encuentro y el equipo respondió. Esa comunión es muy difícil de ver en los estadios, con la gente apoyando tras haber perdido", avanzó en un análisis que le puso sobre la mesa la actitud antideportiva del City. "Nada que opinar. Hay un árbitro para imponer las reglas. Felicitar al rival, que se llevó la eliminatoria con justicia porque marcó un gol más que nosotros", respondió ante las pérdidas de tiempo rivales.
El 'Cholo' lanzó aplausos irónicos, como sus aficionados, en cada lance en el que un jugador visitante se quedaba tirado en el césped o demoraba un saque de banda. "No me dirigí al banquillo de Pep. Aplaudía a la gente, que estaba valorando el esfuerzo del equipo. La gente estuvo muy metida", regateó al respecto Simeone, antes de proclamar que "estamos orgullosos de lo que somos y de cómo competimos".
"Me quedo jodido porque quedamos fuera. Siempre uno quiere ganar, no importa cómo gane (...) Fue difícil, ante un rival que no baja de los dos goles por partido. Pudimos frenarles defensivamente pero no tuvimos contundencia y eso hace que nos quedemos nosotros fuera", prosiguió. Y valoró el esfuerzo hecho así: "Tenemos una afición extraordinaria que aprieta al equipo. Siento orgullo por lo que es el Atlético. Compite. Tenemos nuestras formas, quizás buenas, malas o que no gustan, pero competimos (...) Tirarse de cabeza a por la pelota, darlo todo sabiendo que los rivales son mejores".
Se le volvió a preguntar por su aplauso irónico a las pérdidas de tiempo. "Uno cuando habla demasiado se termina desnudado. En ningún momento aplaudí al banquillo rival, aplaudí a nuestra gente. Me parecía justo aplaudir a algo que se veía", contestó. Y dejó esta contundente reflexión sobre Guardiola: "Gente muy inteligente con un gran léxico puede, con palabras de alabanza, despreciarte. Pero no somos tan tontos los que tenemos menos léxico".
"El fútbol tiene un montón de facetas. No voy a opinar de cómo se comportó el rival. Están ustedes, que lo ven todo muy clínicamente. Nos quedamos con lo nuestro. Jugar posiblemente ante el mejor equipo del mundo y darnos cuenta de que pudimos competir muy bien no me deja en paz ni contento, porque no ganamos y me siento jodido, pero sí la tranquilidad de que cuando me acueste mi viejo, Luis Aragonés, los que se fueron en la pandemia, vieron un equipo suyo que compite muy bien". Y se marchó reclamando "un penalti sobre Correa que debió revisarse".
Koke, capitán del Atlético, compartió sus sensaciones después de ver como la Policía Nacional intervenía para disolver el tumulto de jugadores y técnicos que se había formado en el túnel de vestuarios. "Estoy orgulloso de mis compañeros por el esfuerzo que han hecho y de nuestra gente, que perdemos y se quedan animando (...) No sé qué ha pasado con la entrada de Felipe, pero ellos se tiran al suelo y han perdido tiempo. Hay veces que nos critican a nosotros por eso, veremos qué dice la gente hoy", señaló.
"No tengo nada que decir", dijo Guardiola cuando le preguntaron por las pérdidas de tiempo de sus jugadores. Más claro habló el central Aymerick Laporte. "No sé si el tiempo lo hemos perdido nosotros o ellos, entrando en peleas absurdas. Ya sabemos cómo son y ellos ya lo han hecho otras veces. Siempre es feo ver estas tanganas, se monta mucha follón con poca cosa. Si entran al trapo es lo que hay", zanjó.