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El Barcelona de Xavi, del desastre en Champions a la debacle en la Europa League | 2-3

CUARTOS DE FINAL | VUELTA

Diego García | Viernes 15 de abril de 2022
Los catalanes caen eliminados en cuartos de final con una goleada sufrida en el Camp Nou -maquillada en el descuento-. El Eintracht, a sus anchas.

Quince partidos sin perder, goleadas a Atlético y a Real Madrid (en el Santiago Bernabéu), una escalada espectacular hasta la segunda posición de LaLiga y la sensación de haber encontrado ya la plenitud del estilo de fútbol amado. Estos son algunos de los argumentos que han disparado el triunfalismo que rodea el Barcelona de Xavi Hernández en las últimas semanas. Joan Laporta y compañía han dejado claro al aficionado, incluso, que la remontada para proclamarse campeón liguero es más que posible.

Con esa inercia ganadora se presentó el conjunto azulgrana a la vuelta de los cuartos de final de la Europa League. Pero se encontró con una fiesta en el Camp Nou que no le correspondía. Más de 25.000 aficionados del Eintracht de Fráncfort coparon el ambiente en la tribuna -hecho histórico fruto de un fallo grave del club local- y pudieron festejar la exhibición que el equipo entrenado por Oliver Glasner plasmó sobre el césped. Llevó su idea contragolpeadora, basada en la intensidad y la pujanza física, a cotas absolutas. Y asaltó el templó culè con toda justicia.

Salieron con todo, presionando a cancha completa y cercando la portería de Ter Stegen hasta en tres ocasiones durante el prólogo. Y se encontraron con un penalti cometido por Eric Garcia -agarrón inexplicable a Lindstrom- en el tercer minuto. Filip Kostic, talentoso serbio que acribilló al hoy titular Óscar Mingueza, inauguró el marcador con clase en el golpeo y los visitantes plegaron velas. Cedieron metros y la pelota, pero no se encerraron. Evidenciaron su gran rigor en el achique cohesionado y disfrutaron en transición casi en cada recuperación de balón.

No le salió bien a Xavi el plan familiar de juego. Le fallaron Eric Garcia y Mingueza -soluciones escogidas para suplir la baja de última hora de Gerard Piqué-, la elección de Gavi por Frenkie De Jong tampoco funcionó -en ninguna fase del partido- y su equipo padeció las carencias del juego combinativo que proclama como identitario. Inferiores en cuanto a fuelle. Porque no presionó su esquema con la coordinación y electricidad acostumbradas -regalando espacios para las contras rivales que mandaban hasta a cinco atacantes tras cada robo- ni supo cómo verticalizar una posesión horizontal que pasó del 70% durante el encuentro. Pero que no otorgó el control del choque.

Asimismo, tampoco Ferrán Torres -ausente- y Aubameyang gozaron de la puntería mostrada en estos meses. El extremo español casi no desbordó y el delantero gabonés marró un testarazo claro antes del minuto 15 en la reacción orgullosa, que no brillante, del Barça. En ese lapso, que llegó hasta la media hora, Ousmane Dembèlè se destapó como la referencia necesaria. De sus intentos y de la visión de Pedri -que se lesionó, no salió a la segunda parte y fue suplido por un buen De Jong- manaron las llegadas faltas de tino sobre el arco de del meta Kevin Trapp. Sólo le inquietaría antes del descanso un cabezazo a balón parado de Ronald Araújo.

Y en el otro área seguían llegando relámpagos. Knauff a punto estuvo de ampliar la ventaja en una transición rematada rozando el larguero, justo antes de que Rafael Santos Borré noqueara a los barceloneses con un cañonazo desde larga distancia que Ter Stegen no acertó a repeler -minuto 36-. Esa acción resumió lo vivido en este anochecer: pérdida en la circulación azulgrana, mayor velocidad y potencia alemana en la carrera y desajuste penalizado en la línea defensiva culé. Siempre con el perfil de Mingueza como diana.

Escapó el Barcelona como pudo y entró en la reanudación con ganas de reivindicarse. Sin embargo, Aubameyang marró dos manos a manos contra Trapp y el Eintracht, que no varió en el seguimiento de su plan especulativo, bordeó de nuevo la goleada con el derechazo angulado de Kamada -japonés destacado en el centro del campo- que lamió la madera y otro intento de Lindstrom. Y la alcanzó en el 67, cuando Kostic se escapó, encaró a Sergiño Dest -que había comparecido al partido en el segundo acto- y descerrajó un latigazo de zurda que se coló pegado al palo largo.

Por entonces ha se había desplomado la convicción y mentalización de unos jugadores azulgranas que revivieron, con el 0-3, los fantasmas de las catástrofes padecidas ante Liverpool, Bayern Múnich, Juventus, Roma y Paris Saint-Germain en esta década europea complicada para los barcelonistas. Así que el minutaje se quemaría con victoria rotunda de la táctica alemana y con los dos goles locales -uno espectacular del desactivado Sergio Busquets y otro de penalti de Memphis Depay- en el tiempo de descuento. La numerosa hinchada germana celebró la gesta -también fueron mejores en la ida, saldada con 1-1- y los azulgranas se temen otro curso en blanco.

- Ficha técnica

2 - Barcelona: Ter Stegen; Mingueza (Dest (min.62), Araujo, Eric García (Luuk de Jong, min.70), Jordi Alba; Gavi, Busquets, Pedri (Frenkie de Jong, min.46); Dembélé, Aubameyang (Adama, min.62) y Ferran Torres (Memphis, min.80).

3 - Eintracht Fráncfort: Trapp; Knauff, Touré, Hinteregger, N'Dicka, Kostic; Jakic, Rode (Hrustic, min.80); Lindstrom (Hauge, min.80), Kamada y Lucas Borré (Ache, min.90).

Goles: 0-1, min.4: Kostic, de penalti. 0-2, min.36: Santos Borré. 0-3, min.67: Kostic. 1-3, min.90+1: Busquets. 2-3, min.90+10: Memphis.

Árbitro: Artur Dias (Portugal). Amonesto a Eric García (min.3), Gavi (min.28) Dembélé (min.90+4) por parte del Barcelona; y a Jakic (min.24) y Hrustic (min.83) y Knauff (min.90+6). Expulsó a N'Dicka por doble amarilla (min.90+5 y 90+10)

Incidencias: partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa de fútbol disputado en el Camp Nou ante 79.468 espectadores.

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