Editorial

La "jauría de la izquierda" pincha en hueso con Almeida

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Viernes 15 de abril de 2022

Tiene razón José Luis Martínez-Almeida al denunciar el empeño de "la jauría de la izquierda" cuando pide su dimisión por el "caso de las mascarillas" después de que la Fiscalía haya exonerado al Ayuntamiento de cualquier responsabilidad tras llevar 17 meses de investigación y haber elaborado una instrucción de 3.000 folios sobre el llamado "caso de las mascarillas". "El culpable-ha dicho- no es el estafado, sino el que estafa. Pero lo que pretende la izquierda es que dimita aquel que no tiene nada que ver con los hechos" en su obsesión por acabar con las políticas de centro derecha de Madrid que apoyaron los ciudadanos, y quieren acabar políticamente con las personas que lo representan. Por tanto, han puesto en marcha un proceso de cacería, a ver si de esa manera pueden acceder al poder."

En efecto, los empresarios Luis Medina y Alberto Luceño han estafado al Ayuntamiento, y por tanto a todos los madrileños, al llevarse unas desorbitadas comisiones por la venta de mascarillas en plena crisis sanitaria durante la primera ola de la pandemia. El Consistorio, sin embargo, se ha personado como acusación contra los autores de la estafa con el propósito de "recuperar hasta el último céntimo" y despejar dudas sobre la responsabilidad del Ayuntamiento. Y, como también ha denunciado el alcalde, esa jauría que copa algunos medios de comunicación y a todos los portavoces de la izquierda, olvidan la situación de la vicepresidenta de la Generalidad valenciana. Mónica Oltra, para quien el juez ha pedido la imputación por la actuación de la Consejería de Igualdad en un caso de abusos sexuales de su exmarido, o de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, imputada en un caso de subvenciones.

Cuando hasta el CIS de Tezanos reconoce que el PP incrementa notablemente la intención de voto, mientras caen el PSOE y Podemos, la jauría de la izquierda redobla sus ataques al alcalde de Madrid por un caso en el que, como mucho, puede ser acusado de falta de control en las adjudicaciones de los contratos en la compra de mascarillas. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la compra se produjo cuando la crisis sanitaria golpeaba con furia provocando miles de muertos por coronavirus. Y, como siempre, los portavoces de toda la izquierda recurren a la manipulación propagandística para ganar en las urnas lo que pierden en la calle. Pero resulta evidente que con Almeida han pinchado en hueso.