El moderador del cara a cara ente McCain y Obama, el periodista de la televisión pública Jim Lehrer, preguntó sobre varios temas, empezando por la crisis donde se evidenciaron diferencias de propuestas y estilos. Ambos se mostraron de acuerdo en que no se habla de "los bancos de Wall Street, sino del ciudadano medio, que está perdiendo su casa y su negocio".
Sin embargo, Obama afirmó que la crisis se ha gestado por culpa de los "ocho años de políticas fallidas" de George W. Bush, que han sido "apoyadas" por el candidato republicano; por su parte, McCain destacó que "por primera vez, el partido demócrata y el republicano se sienten juntos a negociar una solución" a la grave situación. El senador demócrata se mostró partidario de apoyar un paquete que incluya un sistema de supervisión del desembolso de los 700.000 millones de dólares que quiere gastar el Gobierno, así como garantías de que este dinero "no vaya a parar a las cuentas de los consejeros delegados de los bancos" rescatados.
Por su parte, McCain acusó a su rival de querer aumentar los impuestos y, en particular, a las empresas, que, según él, ya padecen algunas de las cargas fiscales más altas del mundo. También afirmó que el demócrata aumentaría el gasto de Hacienda en cerca de 100.000 millones de dólares en nuevas partidas presupuestarias. "Quiero mantener los impuestos bajos", afirmó McCain, partidario de mantener los recortes fiscales aprobados por la Administración del presidente George W. Bush. El candidato republicano arremetió también contra los gastos presupuestarios conocidos como "earmarks", las partidas para proyectos muy específicos que los legisladores incluyen en proyectos de ley a menudo no relacionados.
Según McCain, estas partidas suman en torno a 18.000 millones de dólares anuales y esos gastos, si llega a ocupar la presidencia, "van a quedar bajo control". "Voy a vetar cada proyecto de ley que los incluya y voy a denunciar a sus responsables", aseguró. Obama replicó que 18.000 millones de dólares es "una cantidad sustancial, y debemos asegurarnos de que no se producen gastos innecesarios, pero no es una cifra que vaya a devolver la salud económica a la clase media". McCain, declaró su rival, propone un sistema fiscal que representará un gasto de 300.000 millones de dólares en recortes fiscales "para algunos de los ciudadanos más ricos de este país".
Sobre el debate económico, ambos candidatos han mostrado su interés en la recuperación económica del país augurándose un trabajo constructivo y bipartidista. Sin embargo, la postura de McCain pareció más contundente, declarando que, por su intransigencia, “no soy el más simpático en las Cámaras” y tachando a Obama de “recién converso” a una política de mayor control de los gastos de Washington.
La guerra de Irak El debate prosiguió sobre el tema de Irak, donde los candidatos manifestaron claramente su diferencia. A lo largo de la discusión, McCain, héroe de guerra en Vietnam, defendió la guerra de Irak, que ha permitido "traer paz y estabilidad" al país árabe, y destacó que las tropas tienen que volver a casa, con "victoria y con honor". Sin embargo, reconoció que el próximo presidente del país tendrá que decidir "cómo y cuándo regresan las tropas", pero McCain dejó claro que debe ser cuando "se alcance el éxito militar", subrayando que "hay mucho en juego" y que es necesario estabilizar la región para evitar entre otras cosas un fortalecimiento de Irán.
Obama empezó su intervención preguntándose "por qué fuimos a Irak", destacando que: "Ojalá hubiera estado en un error cuando me opuse a la guerra", y subrayó que se han gastado hasta ahora 600.000 millones de dólares, se han perdido 4.000 vidas, y hay más de 40.000 heridos. El demócrata insistió en su promesa de iniciar la retirada de tropas, de manera progresiva y responsable, 16 meses después de llegar a la Casa Blanca, con objeto de poder destinar recursos a otros conflictos, como el de Afganistán, porque "no hemos vencido todavía a Al Qaeda".
Después del dinero invertido en los conflictos bélicos, dijo Obama, "Al Qaeda está resurgiendo con más fuerza que nunca, y ello sin mencionar que nos estamos gastando 10.000 millones de dólares al mes". "Ojalá no tenga que utilizar la fuerza militar cuando sea presidente", dijo el demócrata, "pero si lo hago, lo haré con sabiduría".
McCain, por su parte, acusó a Obama de haber votado en contra de la escalada militar que realizó Estados Unidos en Irak en enero de 2007, y de no reconocer los éxitos conseguidos al elevar las tropas a 165.000 soldados. Obama reconoció que ha sido un éxito, pero sólo porque ha permitido "resolver el desastre que se había producido en los cuatro años anteriores" de la guerra. Obama explixó que si votó en contra de la escalada, no era por no dar más fondos al ejército, sino porque en la iniciativa legislativa no se había incluido un calendario de retirada, como pedían los demócrata.
Sobre la guerra de Irak, McCain reconoció la “estrategia fallida” de la administración Bush e invitó a un cambio para volver con “honor”. Por su parte, Obama acusó a los republicanos de haber “mentido”: “¿Porque atacar Irak antes de haber terminado con Afganistán?” Además, el candidato demócrata preguntó irónicamente sobre dónde se encontraría en este momento Bin Laden.
Afganistán y PakistánDespués de haber tratado de una posible “lección de Irak”, el debate se centró sobre el otro conflicto militar: Afganistán. Sin embargo, antes de entrar en el mérito de la cuestión, los dos candidatos discutieron de las relaciones con Pakistán, más tensas en el último período. Obama se ha mostrado más crítico, afirmando que el gobierno Bush apoyaba a Musharraf a pesar de que fuera un dictador (“Será un dictador, pero es nuestro dictador") y prometiendo que no ofrecería más recursos financieros a ese país sin la certidumbre de que efectivamente sirvan para luchar contra Al Qaeda.
En ese momento, por primera vez en el debate, McCain habló de su experiencia como veterano de guerra, asegurando que sabe cuáles son las estrategias adecuadas para salir victoriosos, subrayando varias veces que “he viajado a Afganistán y sé lo que hay que hacer allí”.
IránLuego le tocó a Irán ser el argumento de discusión: sobre este tema, ambos candidatos se mostraron muy críticos respecto a ese país y su carrera nuclear. Sin embargo, mientras McCain afirmaba su voluntad de “no permitir otro holocausto” e invitaba a una “liga democrática” a luchar en contra de Irán, Barack Obama defendió su derecho, si logra la presidencia de EEUU, de sentarse a negociar "con quien considere y en el momento que desee" hasta con el iraní Mahmud Ahmadineyad. En ese momento, el candidato republicano atacó a Obama por querer negociar "sin condiciones previas" con mandatarios hostiles: "Barack Obama ha dicho en anteriores debates que se sentaría a negociar sin condiciones previas con líderes como el cubano Raúl Castro, el venezolano Hugo Chávez, o el iraní Mahmud Ahmadineyad, quien hoy, por cierto, en la ONU habló de exterminar al estado de Irsael".
Obama le contestó: "Como presidente de EEUU tengo el derecho de reunirme con la persona que considere, en el momento que considere, si con ello creo que mantengo el país más a salvo" y le espetó sus dudas sobre si recibiría en la Casa Blanca a
Zapatero, presidente del Gobierno de España "un país aliado de la OTAN". Con habilidad y experiencia, McCain eludió la pregunta afirmando que aún no conoce la lista de personas que recibirá cuando sea Presidente.
Con respecto a Irán, Obama reconoció que este país asiático ha ido ganando influencia en los últimos tiempos, pero dijo que es necesario que "exploremos la posibilidad de iniciar contactos diplomáticos", porque "no nos podemos permitir una guerra nuclear". Para McCain, estos contactos con Ahmadineyad sólo servirían para "dar legitimidad a la plataforma de propaganda de Irán, que sólo busca justificar la exterminación del Estado de Israel".
Rusia y GeorgiaMcCain acusó a su rival demócrata de "ingenuidad" en su política hacia Rusia, subrayando que es un país que "cometió una grave agresión" contra un Estado vecino independiente, Georgia, y que se encuentra bajo el control de la KGB -los servicios secretos- y "apparatchik", funcionarios del antiguo régimen comunista.
"Yo he mirado a los ojos a (el ex presidente ruso y actual primer ministro, Vladimir) Putin y vi tres letras: K, G, B", afirmó el republicano, parafraseando la frase del presidente George W. Bush, que indicó que había mirado a los ojos a ese mandatario y había visto su alma.
McCain lanzó un duro ataque contra Moscú, al que acusó de "querer recuerar su imperio" soviético y aseguró que la guerra contra Georgia tenía un trasfondo energético, debido al paso por esa república del oleoducto Ceyhan-Tiflis-Bakú. "Las intenciones de Rusia estaban muy claras" desde hace tiempo en Georgia, apuntó el candidato republicano, que advirtió de que Ucrania podría ser el próximo objetivo pues, entre otras cosas, Rusia busca recuperar la península de Crimea donde tiene su base la flota del Mar Negro y que Stalin cedió a Ucrania. En este sentido, expresó su completo apoyo a las aspiraciones de Kiev y Tiflis para entrar en la OTAN y sostuvo que "debemos dejar claro a Ucrania que tiene en nosotros un amigo y un aliado".
Obama, por su parte, se mostró de acuerdo en que Georgia y Ucrania deben recibir "de inmediato" una "hoja de ruta" para su ingreso en la Alianza Atlántica. La OTAN se comprometió durante su cumbre del pasado abril en Bucarest a ofrecer ese plan de ingreso en el futuro.
TerrorismoSobre este tema, los candidatos republicano y demócrata coincidieron este sábado en que Estados Unidos es hoy un país más seguro de lo que era antes del 11-S de 2001. Pero matizaron su afirmación inicial con sus respectivos puntos de vista.
McCain dijo que un ataque de la dimensión del registrado el 11-S "es hoy mucho menos probable", porque afirmó que "Estados Unidos es ahora un país más seguro de lo que era el 11 de septiembre de 2001", pero insistió en que "todavía queda un largo camino por recorrer antes de declarar que EEUU es un país seguro".
Barack Obama, por su parte, reconoció que EEUU es "más seguro en algunos aspectos", pero insistió en que el país "necesita prestar más atención en otros asuntos como la no proliferación nuclear y en restaurar la imagen de EEUU en el mundo". Agregó que, a pesar de que en los últimos años "hemos estado centrados en la guerra de Irak y gastando miles de millones de dólares, Osama Bin Laden no ha sido capturado ni Al Qaeda desmantelado".