Editorial

El paripé del enfrentamiento entre el PSOE, Podemos y ERC

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Viernes 29 de abril de 2022

En teoría, los bandazos políticos y hasta ideológicos de Pedro Sánchez están resquebrajando la coalición con Podemos y espantando a sus fieles socios de investidura, como ERC. El rechazo de comunistas y separatistas a las últimas medidas del Ejecutivo proseguirán a lo largo del año y medio de legislatura que resta.

Ocurre, sin embargo, que tanto al PSOE como a Podemos, también a ERC, les interesa distanciarse de cara a la convocatoria electoral. Y acontecimientos como la participación de España en la guerra de Ucrania y el escándalo del “caso Pegasus” les ayuda en esa batalla por los votos. Por un lado, y solo estratégicamente, Sánchez busca situarse en la socialdemocracia, mientras Podemos quiere convertirse en el único partido que representa a la izquierda más pura y dura.

Luego, si salieran las cuentas, volverían a negociar otro Gobierno. Pero, ahora, ni el PSOE ni Podemos abrigan el menor interés en romper la coalición. Están decididos a culminar la legislatura en un intento desesperado de frenar el avance del PP que, según todas las encuestas, se alzaría con la victoria electoral. Por el mismo motivo, también a ERC le interesa exagerar su distanciamiento con el Gobierno, pero nadie duda de que mantendrá el apoyo a Sánchez hasta el final. La indignación de Rufián por el “caso Pegasus” solo forma parte de su estrategia separatista. Hasta el punto de, como informa El Imparcial, ERC no decidió votar en contra del plan anticrisis hasta saber que Bildu lo apoyaría. Rufián escenifica su ira independentista en el escaño para contentar a su parroquia, pero nunca dejaría en la estacada al Gobierno. Porque sabe, que sin Sánchez en La Moncloa se acabarían las muchas contraprestaciones que reciben los secesionistas, como el indulto a los condenados por el burdo intento de golpe de Estado.

Por todo ello, Pedro Sánchez aparcará su agenda “progresista”. El Gobierno solo actuará cuando sea imprescindible, como, ahora, por la guerra de Ucrania. El resto del año y medio que resta se centrará en un paripé cargado de toneladas de propaganda. En cierto modo, Sánchez ya da por concluida esta legislatura. Eso sí, dedicará todas sus fuerzas a que Biden le invite a tomar café en el despacho oval. Una foto imprescindible para optar a la presidencia del Consejo de Europa en caso de confirmar que puede perder las próximas elecciones.