Opinión

Entre lo inusitado, premios y castigos

DESDE ULTRAMAR

Marcos Marín Amezcua | Jueves 19 de mayo de 2022

Inicio esta entrega con la ridícula expulsión del PRI propinada al embajador de México en España, Quirino Ordaz, por aceptarle el cargo a López Obrador. ¿A quién le importan las simulaciones priistas? No faltó priista bufo que balbuceara que se defiende la ideología partidaria frente a esquemas ajenos a ella. ¡Por favor! ¿cuál ideología? ¿el PRI? como no sea desfalcar a México. Esa sí. Facetos.

El eclipse lunar que afortunadamente vivimos el pasado domingo en México, contando con un cielo despejado que se agradece, aderezando el firmamento en los amaneceres con Venus y Júpiter, visibles, fue con temperaturas inusuales para mediados de mayo, solo equiparables a las altas registradas en diversos temas que nos obsequian la realidad informativa. La que da para decir que Serrat se despidió de México y a Matos Moctezuma va el Princesa de Asturias. Enormes.

Altas como el estratosférico precio pagado por la icónica Marilyn Monroe de Warhol situándola como la pieza más cara vendida perteneciente al siglo XX. A mí la obra del estadounidense no me quita el hipo, sin ningunearle importancia e influencia. Como no se me escapa que, para datos sorprendentes, saber que la Organización Mundial de Turismo confirmó que México fue el tercer país más visitado del mundo en 2021. Si, en efecto, mejoró la posición de 2020 y sí, al inhibirse otros destinos turísticos mundiales y no cerrar la Riviera Maya. ¿Qué viene primero? ¿aprovechar esa racha, apostar al turismo o más restricciones por la pandemia? Contrasta con ser el segundo país receptor de remesas en el año anterior. Coincido con que será pasajera tal racha con su cifra de 31 millones de visitantes si se reactivaran otros polos. Como sea, se han incrementado y sigue siendo un destino elegido, pese a la seguridad y a mí ya me urge la playita.

Que nadie se engañe: la pandemia no ha pasado. Ha aminorado los efectos, hay menos muertos, pero hasta ahí. No puedo sino reiterarle que siga extremando sus precauciones. Mientras México prosigue vacunando a menores a partir de los 12 años, hay insensatos que reclaman que suceda hasta ahora; ellos, que han recibido 3 y hasta 4 piquetes sin inmutarse. Eso, ser los primeros, no les pareció mal. Van de zafios opositores desbordados, liados por serlo. Es pésima su actitud.

En Eurovisión, Rumanía reclama que le han manipulado los votos. Chanel dio la batalla, aunque a mi juicio está saturada su imagen. Desde enero que comenzó a confeccionarse la candidatura al certamen y aún después, TVE ha abusado de su imagen. Comprendo que es su inversión, pero amén de pagar los platos rotos de Ucrania, la española tan traída y tan llevada, agobia. Ella es sensacional, pero se antoja aturdidor y contraproducente exponerla. ¡Sale hasta en la sopa! Moderarse.

Hablando de Ucrania, un conflicto plagado de propaganda informativa, noticias falsas y sesgos advirtiéndonos de ser un terreno minado, alertándonos a ser cuidadosos con lo difundido. Y qué postura tan extraña la turca rechistando por la admisión sueco-finlandesa a la OTAN. ¿Jugando a dos bandos? La han tenido que reprimir para que atenúe su envite, reculando cual priistas o panistas extraviados en sus posicionamientos y burdas narrativas de odio, desdén e insensatez. Igualitos los turcos. Sospecho de si a Erdogan no lo asesora el zoquete de Alito. La postura turca, ambigua, dos caras, no es de extrañar. Siempre ha jugado ese rol de indecisión. Erdogan siempre parece tan certero en sus abominaciones, mas esta vez parece que quisiera apostar a jugar con fuego. Qué se cuide, pues se juega el prestigio siempre aboyado de pretender su ingreso a la UE y su cara lavada de occidental irredento de la cual carece. La peligrosa expansión de la OTAN incluyendo a Suecia y Finlandia, que ha alertado de provocar que se militarice la zona o algo peor, nos recuerda que la aparentemente pacífica Escandinavia no lo ha sido. Las históricas disputas territoriales son mayúsculas y es posible que no hayan cesado y renazcan. Y hay amenaza rusa…

Hay quienes en México piensan en los candidatos presidenciales de 2024. Me parece ocioso hablar tanto del tema con las agendas a tope de pendientes. Como pendientes nos tuvo el príncipe de Gales acudiendo a la apertura del Parlamento. Tres acotaciones. La revista Hola en su “Hora Hola” ha puntualizado que nos acercamos al futuro. La segunda es la extrañeza al ver por primera vez al duque de Cambridge casi de 40 años, plantarse en esa soberanía. Pintaba nada, pero ya es hora, que se debe a su pueblo ahí representado. Y la tercera: Carlos solo repitió el protocolo, pero como si fuera rey. Supo a premonitorio. Y Camila…

Los preparativos de la Cumbre de las Américas continúan con tropiezos. Guatemala anuncia no ir por descalificaciones yanquis a su fiscal; países del Caribe antes que México, ya habían exhortado a no excluir naciones. En efecto, Bolivia, Argentina secundan a México o Brasil amenaza con no asistir. Algo está claro: si Biden necesita presentar un gallinero sumiso y acorde a su idea de dominio continental o un frente unido, se equivoca, como burdo es el falaz “argumento” del periodista Jorge Ramos diciendo que no se puede invitar a matones. Si a matones vamos, EE.UU. no debería asistir ni ser sede. Lo sabemos, aunque haya tanta gente obnubilada con los yanquis y encandilada, los dispense.

A propósito, en paralelo se han desentrañado nuevos escándalos de los abusos por imposiciones culturales, culturizaciones violentas en los últimos dos siglos, en Canadá y Estados Unidos contra los nativos. Nada nuevo que no le lava la cara a España exaltando más de un despistado una casposa Leyenda Rosa de protección indígena que en el papel existió, que no siempre en las Indias. Y se comprende verlo encomiable desde la Península, pero no necesariamente in situ en sus comunidades. Empero, centrándonos en ese par de países, la conversión cultural borrando pasados indígenas, escandalosa, autoritaria, abusiva contra los nativos, incluidos los hawaianos, es atroz, que terminó en la muerte a golpizas o por simple depresión, de tantos y tantos menores y sus sobrevivientes han hablado. Amén de disculpas papales o de vergonzantes discursos de mea culpa, como sea en esos países sí suceden; y no proceden como quienes se niegan a reconocer su propia labor civilizatoria de dos caras, y no se olvide: no hay imperialismos buenos y malos, todos manchan el nombre del que los ejerce. Por todo esto, chirria más cuando se pone EE.UU. a dar lecciones que, además, nadie ha pedido, con su oscuro pasado vergonzante a flor de piel otra vez expuesto.

El estólido debate semanal mexicano nos conduce a la propuesta presidencial de traer 500 médicos cubanos a las sierras y lugares más inhóspitos y apartados sometidos a la violencia del crimen organizado o a la simple inseguridad. Abre el debate del presupuesto, reclamar plazas del gobierno desde quienes dicen que el gobierno no se meta en esto (incomprensible); médicos que se niegan a atender esas regiones y ahora pretextan ser desplazados por extranjeros. Qué tonta es la oposición. A su estupidez de afirmar que eso financia la dictadura cubana, suma al expriista Morales Lechuga soltando la zarandaja de ser espías. Como si eso sirviera de algo y la Guerra Fría no tuviera 30 años de muerta. Priismo real, casposo. Alguna médico priista, hija de afamado priista corrupto, sale a quejarse, respondiéndosele que ponga el ejemplo y marche a esos parajes. Desde luego que no lo hará. Llorar desde su consultorio, es fácil. Organizaciones médicas se dicen cariacontecidas, derraman lágrimas de cocodrilo, mientras no ponen el ejemplo de atender zonas depauperizadas. La queja suena embustera, a oposición estéril por oponerse. Se acierta decir que a esa oposición solo interesa el apoyo extranjero en fajos de coimas. Y sí, revísense los términos de traerlos.

Concluyo: la irrupción de Musk parece dejar encandilado a más de uno. Su anuncio de comprar Twitter hace agua al señalar, como buen empresario, que desea saber exactamente qué compra, qué deparara tanta cuenta falsa, una red inflada. Es una plataforma de feo diseño, difícil uso y que no ha logrado acabar de cuajar ni mucho menos, desbancar a FB. Ambas enfrentan sus propios problemas. En efecto, el sudafricano hace bien en pensárselo y en denunciar la opacidad de la mentada red. Ha iniciado mal anunciando devolverle a Trump su cuenta. Vamos, que no hay que ir ni tan rápido ni darle voz a miserables. Twitter merece lavarse la cara, como FB, que tampoco es miel sobre hojuelas. Es cuanto.