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Ecuador comienza la transición constitucional tras la aplastante victoria del sí

Ecuador

Lunes 29 de septiembre de 2008
Aupado por su nuevo triunfo electoral, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se dispone a empezar a trabajar en el proceso de transición constitucional, con la mira puesta en los próximos comicios presidenciales. Con el 95,71 por ciento escrutado el "sí" obtiene el 64 por ciento de los votos y el "no" el 28,05 por ciento. La única provincia que se resiste a Correa es Guayaquil, epicentro de la tensión política de los últimos días y principal centro económico del país, donde el "no" aventaja al "sí", por 46,97 por ciento (528.544 votos) frente a 45,67 por ciento (513.995 votos), con el 95,59 de los votos computados. Jamie Nebot, alcalde de la ciudad, aseguró ayer que en caso de que el sí alcanzara el 50% dimitiría de su puesto. Además, Nebot, que se alza como cabeza visible de la oposición, ofreció su voluntad de dialogar con el Gobierno si recibe una invitación para ello. El presidente de la Asamblea Constituyente en receso, Fernando Cordero, del movimiento oficialista Alianza País, extendió este lunes públicamente una invitación a Nebot para dialogar en Quito.

A lo largo del día de hoy, según el presidente del TSE, Jorge Acosta, se espera tener los resultados totales de la votación, aunque Acosta también advirtió que el voto de los emigrantes retrasara el recuento.

Los ecuatorianos se pronunciaron de forma favorable sobre el nuevo texto constitucional, el vigésimo desde el nacimiento de la República de Ecuador. En el primer discurso post-voto, Correa aseguró que “es momento histórico que trasciende por mucho a las personas que hemos estado más visibles en este proceso que es de todo un pueblo”, asegurando que estará donde "el pueblo" lo necesite. Desde Guayaquil, su ciudad natal, adonde viajó para esperar los resultados, el presidente añadió que “Ecuador ha decidido un nuevo país, las viejas estructuras fueron derrotadas; ésta es la confirmación de esa revolución ciudadana que ofrecimos al pueblo en el año 2006-año en que ganó las elecciones”.


Triunfo para Correa
La Constitución que ha votado Ecuador representa el punto culminante de los dos primeros años de mandato del presidente Rafael Correa. Desde que asumió el poder el 15 de enero de 2007 Correa sostiene la necesidad de dotar el país de una nueva Carta Magna para"refundar" Ecuador desde los cimientos.

Por eso, el resultado representa un triunfo político para el actual mandatario ecuatoriano, Rafael Correa: el respaldo a una nueva Constitución podrá permitir al presidente la realización de su proyecto político de “Socialismo del siglo XXI”. Como declarado públicamente en varias ocasiones, Correa apuesta por un cambio profundo donde prevalezca la igualdad social y económica. La aprobación del proyecto constitucional representaba una de las prioridades de su mandato: en los últimos meses, Correa, que en estos momentos cuenta con popularidad entre las más altas de los presidentes de Latinoamérica -actualmente bordea el 70%-, protagonizó una campaña política a favor del texto, anunciando la entrega de bonos sociales, el ofrecimientos de créditos y la promesa de que la "Patria ya es de todos". Como ha afirmado en varias ocasiones, con la nueva Constitución, el presidente pretende convencer que se conseguirá llevar al país al “'sumak kawsay', palabra quechua que representa el 'buen vivir', "una nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía”. El texto subraya la importancia del Estado en su papel de planificación del desarrollo económico y la protección social, proveyendo la aprobación del presupuesto con previsión de cuatro años al fin de afianzar aún más el papel regulador y estratégico del Gobierno

La Constitución
La nueva Carta Magna es el último de los proyectos de reforma constitucionales que en menos de un año se puso en marcha en los tres gobiernos considerados más de izquierda de Suramérica: sin embargo, mientras el texto del venezolano Chávez fue rechazado y lo de Morales aúno no ha sido sometido a referéndum debido a los sangrientos enfrentamientos de las últimas semanas, la consulta en Ecuador ha certificado el triunfo pacifico del oficialismo.

La nueva Constitución ecuatoriana establece un eje prioritario "hacia la integración política, cultural y económica de la región andina, América del Sur y Latinoamérica". A lo largo del texto, se declara la volunta de proteger y promover la diversidad cultural, el ejercicio de la interculturalidad, la conservación del patrimonio cultural y la memoria común de América Latina y del Caribe, así como la creación de redes de comunicación y de un mercado común para las industrias culturales. Además, la misma Constitución se declara partidaria de la varios pasos más en el proceso de integración que pasan desde la creación de la ciudadanía latinoamericana y caribeña a la libre circulación de las personas en la región, desde la creación de políticas que garanticen los derechos humanos de las poblaciones de frontera y de los refugiados a la protección común de los latinoamericanos y caribeños en los países de tránsito y destino migratorio.

Los principales sectores de la economía nacional, como son el petróleo, la minería y las telecomunicaciones, quedarán bajo control estatal y la facultad de endeudar al Estado queda en manos del presidente: a lo largo del texto es evidente el mayor peso concedido al estado en la actividad económica, con el evidente riesgo de “estatización” de la economía. Los críticos a la nueva Carta Magna temen una “imitación” del modelo promovido por Chávez y una excesiva injerencia del gobierno en las actividades económicas. Por su parte, el frente del si y los partidarios de esta nueva Constitución sostiene que el texto pretenda impulsar un nuevo concepto de economía social, sustituyendo la actual economía de mercado desarrollada en los últimos años en el país por una mejor distribución de la riqueza y un mayor control estatal para garantizar el acceso equitativo a la educación, salud, empleo, vivienda y otros servicios sociales.

El nuevo texto amplía la cobertura de salud y de educación, prohíbe el trabajo a los menores de 15 años y se considerará obligatoria la asistencia a la escuela hasta completar los estudios secundarios. Además contempla a la familia en sus "diversos tipos", es decir que, por ejemplo, todas las parejas de hecho, sin importar si son o no del mismo sexo, tendrán todos los derechos de la sociedad conyugal.
Finalmente, uno de los puntos polémicos del texto es el de la reelección inmediata por otro mandato de cuatro años. Si el texto se aprueba en el referéndum se da casi por seguro que Correa convocará elecciones en el primer trimestre del año próximo y, en teoría, podría permanecer en el poder hasta 2017. Existe la posibilidad de revocar legalmente el mandato presidencial, pero los requisitos para poner en marcha el proceso no son fáciles de cumplir, Para empezar, se requiere el 15% de las firmas del padrón electoral, casi 1,5 millones de rúbricas. Para cualquier otra autoridad (gobernadores, alcaldes) el porcentaje es menor, el 10% de las firmas.

La nueva Constitución será publicada el próximo martes en el registro Oficial y en 45 días se convocarán elecciones generales. En estos comicios, el presidente podría ganar unas nuevas elecciones para una legislatura de cuatro años, con opción a la reelección inmediata una sola vez más.

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