Un equipo de arqueólogos alemanes y kurdos ha descubierto una ciudad de la era del Imperio Mittani de 3.400 años de antigüedad en el río Tigris. El asentamiento 'emergió' en el embalse de Mosul a principios de este año cuando los niveles del agua cayeron rápidamente debido a la sequía extrema en Irak. La extensa ciudad con un palacio y varios edificios grandes podría ser la antigua Zakhiku, que se cree que fue un centro importante en el Imperio Mittani (1550-1350 a. C.).
Este evento imprevisto puso a los arqueólogos bajo una presión repentina para excavar y documentar al menos partes de esta gran e importante ciudad lo más rápido posible antes de que volviera a sumergirse. El arqueólogo kurdo Hasan Ahmed Qasim, presidente de la Organización de Arqueología de Kurdistán, y los arqueólogos alemanes Ivana Puljiz (Universidad de Friburgo) y Peter Pfälzner (Universidad de Tübingen) decidieron espontáneamente emprender excavaciones de rescate conjuntas en Kemune. Estas tuvieron lugar entre enero y febrero de 2022 en colaboración con la Dirección de Antigüedades y Patrimonio en Duhok (región del Kurdistán de Irak).
En poco tiempo, los investigadores lograron mapear en gran medida la ciudad. Además de un palacio, que ya había sido documentado durante una breve campaña en 2018, se descubrieron otros edificios grandes: una fortificación masiva con muros y torres, un edificio de almacenamiento monumental de varios pisos y un complejo industrial. El extenso complejo urbano data de la época del Imperio de Mittani (aprox. 1550-1350 a. C.), que controlaba gran parte del norte de Mesopotamia y Siria.
"El enorme edificio es de particular importancia porque en él se deben haber almacenado enormes cantidades de mercancías, probablemente traídas de toda la región", comenta Ivana Puljiz. "Los resultados de la excavación muestran que el sitio fue un centro importante en el Imperio Mittani", añade Hasan Qasim.
El equipo de investigación quedó atónito por el buen estado de conservación de las paredes, a veces con una altura de varios metros. Pese a que están hechas de ladrillos de barro secados al sol y estuvieron bajo el agua más de 40 años. Esta buena conservación se debe a que la ciudad fue destruida por un terremoto alrededor del año 1350 a.C., el cual provocó el derrumbe de las partes superiores de los muros, que enterraron los edificios.
De particular interés es el descubrimiento de cinco vasijas de cerámica que contenían un archivo de más de 100 tablillas cuneiformes. Datan del período asirio medio, poco después de que el desastre del terremoto azotara la ciudad. Algunas tablillas de arcilla, que pueden ser cartas, aún se encuentran en sus sobres de arcilla. Los investigadores esperan que este descubrimiento proporcione información importante sobre el final de la ciudad del período Mittani y el comienzo del dominio asirio en la región. "Es casi un milagro que las tablillas cuneiformes hechas de arcilla sin cocer sobrevivieran tantas décadas bajo el agua", admite Peter Pfälzner.
Para evitar más daños a este importante yacimiento por el aumento del agua, los edificios excavados se cubrieron completamente con láminas de plástico ajustadas con un relleno de grava como parte de un extenso proyecto de conservación financiado por la Fundación Gerda Henkel. El objetivo es proteger cualquier hallazgo aún escondido en las ruinas durante las épocas de inundación, pues las aguas han vuelto a cubrir el lugar por completo.