El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado otra lección de autobombo en un acto diseñado ad hoc para enaltecer su mandato en la sede de la soberanía nacional, el Congreso de los Diputados, y criticar al Gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy, con motivo de los cuatro años de la moción de censura que lo aupó a Moncloa. También ha tenido palabras para la coalición con Unidas Podemos, que "frente a los agoreros", está logrando sacar adelante la legislatura.
Sánchez ha asegurado que la moción de censura al Ejecutivo de Mariano Rajoy, de la que cumplen este miércoles cuatro años, "reforzó a las instituciones y a la democracia española".
En su intervención en el Congreso de los Diputados junto a diputados y senadores del PSOE, en la que ha sido recibido entre aplausos, Sánchez ha comentado que con la moción de censura "el poder legislativo dio un paso al frente ante la ausencia de responsabilidades políticas" del PP tras la sentencia de la Gürtel y "usó un instrumento legítimo y constitucional".
Acompañado por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el presidente del Gobierno ha llegado a la Cámara Baja coincidiendo con el final de la comparecencia de la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra.
La reunión se ha iniciado con un vídeo en el que se ha mostrado el momento de la investidura de Pedro Sánchez tras el triunfo de la moción de censura a Rajoy y que ha repasado la mayoría de las iniciativas que ha aprobado el primer gobierno de coalición de la democracia como la subida del Salario Mínimo, la aprobación de los ERTE durante la pandemia o el Ingreso Mínimo Vital.
"Hoy España avanza aunque la derecha siga poniendo palos en la rueda", ha insistido Sánchez durante su discurso en el que ha valorado el trabajo y el trabajo de los socialistas a los que ha pedido "aún más esfuerzo para el año y medio" que queda de legislatura y para "culminar la hoja de ruta y los compromisos del Gobierno de coalición progresista".
"Para proteger a familias y empresas y lograr que España avance", ha dicho el presidente del Gobierno que ha criticado la estrategia de otros partidos de "embarrarlo todo" y de no tener "sentido de Estado".
El jefe del Ejecutivo ha dicho que España tiene un gobierno "con sentido Estado que no insulta y siempre está abierto al acuerdo".
"Pongo mucha énfasis en la ejemplaridad y hace cuatro años no era la norma... la corrupción destruye lo más importante, la fe en la política y cuatro años después el PP de ayer y de anteayer, el de siempre, mira la corrupción de la misma manera y reacciona de la misma forma, mirando hacia otro lado", ha incidido Sánchez en una crítica reiterada a los populares en la que ha afirmado que el PP "es capaz de sustituir a su líder por denunciar un caso de corrupción en sus filas".
El jefe del Ejecutivo ha lamentado durante su discurso, en el que ha alabado al gobierno de coalición que ha logrado sacar políticas adelante pese a los "agoreros", que el PP niega la legitimidad del gobierno y votan "contra cualquier urgencia social".
Los socialistas han ensalzado además que hace cuatro años "ganó España y perdió la derecha".
Las discrepancias más recientes han sido por la cumbre de la OTAN, el envío de armas a Ucrania o la ley audiovisual, en la que por primera vez sus socios morados no votaron a favor de una ley del Gobierno y se abstuvieron.
Podemos no contraprogramará la cumbre de la OTAN, que se celebrará en Madrid el 29 y 30 de junio, con ningún acto paralelo en rechazo de la Alianza Atlántica y no lo hará ni el mismo día ni tampoco en las jornada previas, según han confirmado fuentes de la formación.
Si bien han manifestado repetidamente que están en contra de la OTAN y que el militarismo no es solución para la paz, son conscientes de que forman parte del Gobierno de España y, por tanto, como país anfitrión quieren que la cumbre salga bien aunque ellos no acudan, han señalado.
En este sentido, la líder del partido morado, Ione Belarra, ha confirmado que no asistirá a esta cita en la que, según ha dicho a los medios en el Congreso, su presencia o no es lo de menos porque lo importante es si España se va a plegar "a esas imposiciones externas que no responden al interés de la gente", refiriéndose al aumento del gasto militar o se va a apostar por políticas sociales.
Ha evitado entrar en la polémica sobre los contratos para organizar la cumbre que se desató después de que un portavoz de su partido criticara que se adjudicaran a "dedo", cuestionando el procedimiento, aunque las mismas fuentes moradas han subrayado que no se puso en duda la legalidad sino la transparencia.
Belarra se ha limitado a insistir en que lo que le gustaría a Podemos es que España acogiera una cumbre por la paz y que ese dinero que se va a destinar para su organización "hace falta para prioridades sociales".
Otro de los ministros del espacio de Unidas Podemos, Alberto Garzón, titular de Consumo y coordinador federal de IU, ha vuelto a desmarcarse de Podemos sobre las dudas respecto de los contratos de la cumbre, igual que hizo también ayer junto a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
Garzón, en una entrevista en RNE, ha recalcado que "en absoluto" pone peros a la contratación que, en su opinión, se ha hecho con una "pulcritud administrativa plena" y también ha sido muy claro con que su compromiso es con el Gobierno de coalición.
Sobre el liderazgo de Yolanda Díaz, el líder de IU ha señalado que es muy importante "protegerla" y proteger su proyecto, respaldando que los planes de la vicepresidenta para impulsar una candidatura electoral pasan porque "el rol de los partidos sea secundario" y que sea la ciudadanía la que recupere el protagonismo. Y en cuanto a las discrepancias que tienen Podemos y Díaz, Garzón ha afirmado que en el proyecto de Díaz "no sobra nadie", es un espacio para sumar a Podemos a IU y a otros partidos, según él, pero también hay que incorporar a mucha gente.