Editorial

Un buen dato de paro que tiene truco

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 02 de junio de 2022

España ha comenzado la jornada con un buen dato de paro, que ha bajado de los tres millones de desempleados por primera vez desde 2008. La economía española, si bien todavía no ha recuperado toda la riqueza de 2019, está en una fase de rebote tras el cataclismo de 2020, cuando el país vivió su peor desfonde económico desde la Guerra Civil.

Tras un periodo en el que la vida se detuvo, la actividad repunta: se compran casas, se emprenden reformas, se reactiva el consumo, se celebran ceremonias nupciales o de cualquier otra índole, eventos, congresos, simposios, festivales musicales, se disfruta de la vida social y de los viajes, se reciben a millones de turistas extranjeros que, una vez masificada la vacuna contra la covid, vuelven a convertir a España en una potencia turística de primer orden internacional. En definitiva, buena parte de lo que quedó pospuesto se lleva a cabo y la vida regresa con fuerzas renovadas.

Sin embargo este buen dato de paro esconde elementos que es preciso contextualizar. El Gobierno, no sin razón, invoca la reforma laboral como un factor determinante. Y lo es, sin duda, en la medida en que tras la reforma laboral se fuerza a las empresas a optar por los trabajadores fijos discontinuos, de modo que, aunque muchos españoles no estén trabajando ni cotizando, figuran como empleados. No engrosan, por tanto, las filas de los desempleados, aún cobrando el paro.

En definitiva, puede ser una tentación para el Gobierno el presentar un problema como solucionado, cuando lo único que ha hecho es cambiarle de nombre.

Así lo ha denunciado la oposición. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, hace muy bien en no permitir que todo sean alabanzas y enhorabuenas por un dato de paro que, aún siendo bueno, sigue mostrando que España está a la cola de Europa en lo laboral, ya que dobla la media europea de desempleo.

Sin embargo, y ya que tiene decidido que va a dar la batalla al Gobierno de Sánchez en lo económico, debe tener cuidado con sus críticas y no caer en la sobreactuación. Las elecciones, bien lo sabe el PP, se ganan gracias a los puestos de trabajo. También lo sabe Sánchez, que ya ha anunciado la mayor oferta de empleo público de la historia con la vista puesta en las urnas.

Son asuntos que el líder de la oposición, con todas las encuestas hinchando las velas del barco que le conduce a La Moncloa, debe meditar con la máxima seriedad.