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Liga de Naciones. España cosecha en Suiza una victoria y confianza | 0-1

JORNADA 3

M. Jones | Jueves 09 de junio de 2022
El equipo entrenado por Luis Enrique exhibió solidez y actitud. Renovó la defensa y se notó. Sarabia anotó el único gol del encuentro.

A 9 de junio, en año de Mundial, la selección española se encontró este jueves disputando el tercero de los cuatro partidos que la UEFA les ha colocado antes de las vacaciones veraniegas. Lo hacía con la urgencia de ganar para sobrevivir en la llamada Liga de Naciones, ese torneo que lleva por la calle de la amargura a los clubes y a las piernas de los jugadores internacionales. Por eso mismo Luis Enrique decidió volver a sus titulares tras el pinchazo de Praga. Entendió que a estas alturas la energía es crucial.

Volvieron a formar en defensa Jordi Alba, Pau Torres -al que se le exige una jerarquía que suele asumir sin pestañear-, Diego Llorente y César Azpilicueta. Esa línea de repliegue frenó a Portugal hace una semana y dio solidez al planteamiento en la visita de este jueves a Suiza. Al descanso Unai Simón sólo hubo de preocuparse de dos jugadas a balón parado botadas por Shaqiri -el faro técnico helvético- y rematadas con peligro por Cömert y Embolo. Este último, atacante referencial, acabó maniatado por la vigilancia pegajosa de los centrales visitantes -sólo les desequilibró en la mano de Pau dentro del área, en el minuto 8, que bien pudo desembocar en penalti-.

Eso sí, las flores de ese fenomenal -y anhelado- rendimiento defensivo español se reparten también con un mediocampo al que regresó el insustituible Sergio Busquets. El compromiso y sacrificio de todos los peones nacionales nublaron el talento asociativo del mencionado mediapunta y de nombres como Granit Xhaka. Y destacó en este atardecer la titularidad de Marcos Llorente en su posición preferida, la de todocampista. En labores de interior, tapó a sus rivales y explotó al espacio o en conducción, erigiéndose como solución para verticalizar la posesión ibérica.

Con todo, el fútbol sigue pasando por la inspiración de Gavi. A sus 17 años, el diamante andaluz aplacó a la fiereza táctica local con su capacidad para aguantar la pelota y perseguir al que le ronde tras pérdida. Dejaría más síntomas de genialidad a pesar de ser diana de las patadas suizas. De sus botas germinó la fluidez que otorgó ritmo a unos avances que casi siempre buscaban el perfil de Jordi Alba y Pablo Sarabia, muy bien coordinados, con el extremo virando entre líneas. Por ese canal nacieron un puñado centros venenosos, al tiempo que Ferrán Torres sumaría otra jornada de valioso trabajo posicional y escasa pericia con balón.

Sin embargo, el gol español brotó de la banda diestra. Ferrán apretó en la presión con éxito, en la enésima emboscada del escuadrón nacional, Marcos Llorente desbordó con potencia y centró para que Sarabia anotara, en una extensión astuta de su zurda -minuto 13-. Para subrayar la formidable actitud de los subordinados de Luis Enrique. Creen en el proyecto del seleccionador asturiano, en los fundamentos del plan y en la valentía que requiere querer poseer la iniciativa siempre. Y se vacían para lograrlo, con una actitud remarcable. Aunque arrastren críticas y sospechas.

Uno de los miembros de ese batallón de reivindicación continua es Álvaro Morata. En la era posterior a la gloriosa conquista del Mundial y dos Eurocopas, nadie ha marcado tantos goles como él en la selección española (26 en 54 partidos), pero asume con normalidad un papel de poco brillo. Como en este duelo ante los helvéticos, resulta fundamental en la idea nacional de juego al erigirse en un distribuidor de pases muy inteligente y sacrificado. Su mentalización representa a la perfección la filosofía del vestuario.

De vuelta al césped, el seleccionador Murat Yakin ordenó elevar la ambición a sus pupilos en la reanudación. Su esquema pasó de limitarse a cerrar en campo propio a filtrar presiones a cancha completa. Y ese ascenso de revoluciones les otorgó cierta primacía en el inicio del segundo acto, si bien no alcanzó a asediar a un Unai Simón que sólo sería exigido en el latigazo centrado de Xhaqiri. Metió el preparador helvético a Steffen y Okafor, más vocación ofensiva, y darían trabajo a Pau Torres y Diego Llorente con centros laterales. Cuando empezó a declinar la gasolina española.

Mas, en ese lapso próximo al desenlace recurrieron los visitantes a su herramienta preferida: defenderse con la posesión. Se añadieron a la fórmula Marco Asensio, Koke, Dani Olmo y Carlos Soler, en un derroche que contemporizó y no descartó amortizar los espacios que les dejaba la presión local, como en las transiciones en las que Ferrán Torres, Marcos Llorente y el zurdo balear remataron sin tino. Suficiente para volver a la senda de las victorias, a pesar de las desconexiones finales del portero del Athletic y el central del Leeds, y recomponer sensaciones.

- Ficha técnica:

0- Suiza: Sommer; Ricardo Rodríguez (Sow, min. 89), Cömert, Akanji (Frei, min. 80), Widmer; Aebischer (Okafor, min. 64), Xhaka, Freuler; Shaqiri (Seferovic, min. 79), Zuber (Steffen, min. 63) y Embolo.

1- España: Unai Simón; Jordi Alba, Pau Torres, Diego Llorente, Azpilicueta; Busquets, Marcos Llorente (Carlos Soler, min. 80), Gavi (Koke, min. 73); Ferrán Torres, Pablo Sarabia (Dani Olmo, min. 62) y Morata (Asensio, min. 73).

Goles: 0-1, min. 13: Sarabia.

Árbitro: Serdar Gözübüyük (Países Bajos). Amonestó a Xhaqiri, Akanji, Seferovic y a Sow.

Incidencias: partido disputado en el estadio Stade de Geneve, en Ginebra (Suiza), correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos de la Liga de Naciones.

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