Editorial

Argelia señala a Sánchez como único responsable de la crisis

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 14 de junio de 2022

Argelia ha explicado con meridiana claridad que la ruptura del Tratado de Amistad y Cooperación Comercial con España es fruto de “los argumentos falaces” de Pedro Sánchez por apoyar la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. El presidente ha intentado zafarse de su responsabilidad al acusar al PP de criticar al Gobierno en Europa por la crisis. Pero, ahora, la vicepresidenta Nadia Calviño ha llegado más lejos aún al involucrar a Rusia en el conflicto. Según ella, las estrechas alianzas entre Putin y el país magrebí han sido el motivo de que Argel rompiera las relaciones diplomáticas y comerciales. Un argumento tan delirante como falso.

Ya es hora de que Pedro Sánchez reconozca su responsabilidad o, al menos, aclare los motivos de su giro radical sobre la soberanía del Sáhara Occidental. Es un error empeñarse en buscar culpables ajenos, pues ese silencio abona las teorías sobre el sospechoso contenido de los documentos y mensajes que pudiera haber espiado Marruecos, como aseguran numerosas fuentes.

Hasta ahora, no ha dedicado un segundo a explicar por qué ha traicionado la postura española sobre el Sáhara, después de 40 años de apoyo al referéndum de autodeterminación basado en la resolución de la ONU. Ni siquiera lo hizo en la sesión del Congreso de los Diputados, donde debería haber explicado los motivos de la crisis diplomática con Argelia, ni en los mítines de la campaña andaluza, donde ha insistido en acusar al PP en lugar de asumir su responsabilidad.

Mientras, Argelia mantiene el bloqueo de las transacciones comerciales entre los dos países. El Gobierno magrebí también ha contestado a la petición de la UE que se trata de un asunto bilateral entre España y Argelia que nada tiene que ver con Europa. Incluso, ha subrayado que el conflicto no es con el pueblo español. Solo con Pedro Sánchez. El PP y Rusia, por lo tanto, nada tienen que ver con la crisis por mucho que Nadia Calviño intente echar un capote al presidente con su delirante teoría.