“Aquí es donde empieza nuestra andadura, 425 años en los que el ahora Colegio de la Abogacía de Madrid ha sido parte de la historia no solo de esta ciudad, sino de España”, ha explicado José María Alonso tras descubrir la placa, recordando que los nombres de los colegiados más ilustres de Madrid, algunos de los cuales ocuparon las más altas responsabilidades del Estado, forman parte del callejero de la capital. “Hoy, de aquellos 37 abogados somos más de 76.000, lo cual nos convierte en el Colegio más grande Europa, pero también en uno de los más prestigiosos. La abogacía madrileña tiene un posicionamiento a nivel internacional altísimo, competimos con los mejores abogados del mundo en términos de calidad, y somos también un motor de la economía de esta ciudad y esta Comunidad: los abogados creamos riqueza, empleo y seguridad jurídica”.
Con este acto, ha expresado Almeida, el Ayuntamiento de Madrid quiere trasladar su reconocimiento a la labor que desde hace 425 años viene realizando el Colegio de la Abogacía de Madrid, una labor “que forma parte de la mejor memoria de esta ciudad”. En su intervención, el alcalde madrileño ha enumerado diversos motivos para la gratitud de la ciudad con sus abogados.
En primer lugar, “porque sois una parte esencial de nuestro Estado social y democrático de Derecho”; el segundo motivo es que “no por casualidad, sino por causalidad sois la corporación más grande de Europa, y puedo decir con un orgullo que somos una de las capitales jurídicas del mundo”. Finalmente, Martínez-Almeida ha reconocido la contribución de los abogados a la proyección internacional de la ciudad a través de iniciativas como el Centro Internacional de Arbitraje de Madrid, del que forma parte el ICAM junto a las principales instituciones arbitrales de la capital.