AL AIRE LIBRE

PODEMOS ESTOQUEA A SÁNCHEZ, PERO SIN APUNTILLARLE

Luis María ANSON | Miércoles 15 de junio de 2022
No son las elecciones andaluzas, sino las disputas internas en el Gobierno, las que han alertado...

No son las elecciones andaluzas, sino las disputas internas en el Gobierno, las que han alertado a la opinión pública sobre las desavenencias entre los partidos que forman la coalición gubernamental: el PSOE, Podemos y el Partido Comunista, amén el apoyo de los secesionistas catalanes y los bilduetarras para consolidar la mayoría parlamentaria.

Sería perder el sentido de la objetividad no reconocer la habilidad con la que Pedro Sánchez y Félix Bolaños han conducido la alianza gubernamental que ha durado sin fisuras mucho más de lo que la mayoría de los analistas auguraban.

Pero a la vista ya las elecciones generales, Pablo Echenique ha comenzado a expresar las exigencias podemitas para consolidar ante los suyos el atractivo electoral, en gran parte perdido, de Podemos. La presión sobre la sanidad pública es solo un botón de muestra de lo que le espera en los próximos meses a Pedro Sánchez, el arráez monclovita.

El presidente del Gobierno no puede destrozar la realidad de la sanidad privada, con costes muy inferiores a la pública, para anclarse en lo que Podemos exige. Está claro que debe existir una sanidad pública, pero no un monopolio de esa sanidad pública. Pablo Echenique forcejea con los rectores de Moncloa y amenaza con fracturar la estabilidad y la continuidad sanchista en el poder.

Son muchos los que consideran que no llegará la sangre al río. Podemos se distanciará del PSOE, pero procurará a la vez mantener la alianza gubernamental hasta las elecciones generales por las ingentes ventajas económicas que el partido ha conseguido. El “colócanos a todos” ha funcionado a tope y militantes y simpatizantes podemitas han encontrado puestos de trabajo gracias a la larga mano de las administraciones que han actuado como agencias de colocación en su favor. Una cosa es preparar las próximas elecciones generales y otra muy distinta perder ya lo que se ha conseguido.