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El terrible camino del equipo de sincronizada de Ucrania: del búnker al oro mundial

(Foto: Instagram: @marinalekseeva_29_).

NATACIÓN

E.I. | Sábado 25 de junio de 2022
Las nadadoras se proclaman campeonas del mundo meses después de huir de Jarkov como pudieron.

La selección de Ucrania de natación sincronizada ha evolucionado en las últimas décadas hasta convertirse en una de las referencias de esta disciplina deportiva en todo el planeta. Este mes se encuentra compitiendo en los Mundiales de natación, que se celebran en Budapest. Y en este evento de campanillas se presentó como favorito indiscutible su equipo de sincronizada. Con una formación compuesta por Maryna Aleksiiva, Vladyslava Aleksiiva, Olesia Derevianchenko, Marta Fiedina, Veronika Hryshko, Sofiia Matsiievska, Daria Moshynska, Anhelina Ovchynnikova, Anastasiia Shmonina y Valeriya Tyshchenko, los pronósticos les concedían el oro de antemano. Y finalmente lo certificaron en la piscina del complejo Alfred Hajos húngaro.

El seleccionado ucraniano lució en la categoría de combo libre para hacerse con la medalla más codiciada. Acumularon un total de 95.033 puntos, por delante de la selección de Japón (medallas de plata, con 93,5667 puntos) y del equipo de Italia (92,0333). Coparon lo alto del podio tras haber clausurado la ronda clasificatoria como el mejor conjunto y haber exhibido una solidez maravillosa. Sin errores ni dudas, su ejercicio conquistó a los jueces y les permitió celebrar el triunfo, la consecución de la gloria que tanto han perseguido. Aprovechando las ausencias de Rusia -sancionada por su invasión a Ucrania- y de China -que no quiso participar en esta prueba-.

Pero la felicidad no era completa para ellas. En el momento en que fueron premiadas, las diez nadadoras ucranias -de entre 14 y 21 años- no pudieron evitar emocionarse por la situación que vive su país, arrasado ante la agresión del régimen de Vladimir Putin. Las lágrimas que derramaron en la piscina Isla Margarita de Budapest reflejaron el sufrimiento que arrastran. Un padecimiento que llevan acarreando meses, desde que los rusos comenzaron su ataque a territorio ucraniano, y que cuenta con una fecha muy concreta, tal y como han atestiguado las propias protagonistas. El 24 de febrero. Ese día tuvieron que dejar su rol de deportistas de élite y pasar a luchar por salvar su vida y la de los suyos.

La odisea para llegar a Roma desde el búnker en el metro de Jarkov

La estelar nadadora Anna Voloshyna -que vive en Estados Unidos y ya está retirada, tras sumar 10 medallas en Mundiales y otras 15 en Europeos- dio la voz de alarma: "Todos los días me comunico con mis amigos que están en Ucrania y con mis compañeras (en el equipo nacional de sincronizada). Algunas de ellas han conseguido huir del país, pero la mayoría de ellas sigue atrapada y están sobreviviendo como pueden en el metro". Estas palabras retrataron con fidelidad el cambio abrupto en las vidas de un equipo de nadadoras que en aquellos días se preparaba, en la ciudad de Jarkov, para afinar las rutinas de cara a unos Mundiales que empezarían en unos meses.

El relato de la odisea vivida para salir de territorio ucraniano y ponerse a salvo las coloca (a ellas y a sus dos entrenadores) a cubierto en el búnker improvisado en que se convirtió el metro de la ciudad, tratando de coordinar escapatorias hacia países que las acogieran bajo la categoría de asilo político. Se subieron a un autobús en cuanto pudieron y viajaron a la ciudad de Leópolis. Tardaron días en recorrer un trayecto que se cubren en horas, en condiciones normales, también porque se fueron agregando de manera intercalada al convoy. Cuando llegaron se aventuraron a completar su intento de cruzar todo el país por carretera y arribaron a la frontera. Allí, gracias a la labor de varias federaciones nacionales de natación -sobre todo la italiana- y de la Liga Nacional Europea, su salida se hizo posible.

Se quedaron en Budapest durante unos días, por obligación ante la imposibilidad material de seguir un viaje que tenía como destino la ciudad italiana de Ostia. Deshicieron las maletas en su casa romana de acogida el siete de marzo. Sólo entonces alcanzaron a descansar algo, a asentarse mentalmente y a reconstruirse antes de empezar a pensar en los entrenamientos. Enganchas a las noticias y la comunicaciones que podían mantener con sus familiares y amigos que seguían en Ucrania, las nadadoras comenzaron a prepararse para la competición, primero con la pretensión de no perder la forma física, y después ya centradas en los detalles y ejecución de la coreografía.

Campeonas "por la libertad y la independencia" de Ucrania

Un total de 116 días después de iniciar su éxodo particular, el equipo ucraniano femenino de sincronizada se ha proclamado campeón del mundo en combo. "Fue la preparación más dura. Cuando empezó la guerra en Ucrania, estuvimos aterrorizadas bajo las bombas durante varias semanas y no teníamos idea de lo que sucedería con nuestro futuro. Como resultado, nos vimos obligadas a dejar nuestro hogar y a nuestros seres queridos. Vivimos durante tres meses en otro país y miramos hacia Ucrania con miedo, pero ahora estamos listas para mostrar todo el poder y la fuerza de espíritu y la voluntad de Ucrania. Todo por nuestro país", escribió en redes sociales Maryna Aleksiiva, una de las referentes del equipo a sus 21 años.

Aleksiiva, que narró cómo su ciudad ha quedado destruida y ha visto morir a varias compañeras de colegio, declaró tras ganar el oro lo siguiente: "Todos nos preguntan cuál es nuestro objetivo principal. Por supuesto, este es una medalla de oro, como para todos los atletas. Pero también, todo nuestro país está luchando por la libertad y la independencia. Estamos haciendo esto en el frente deportivo. Sentimos el apoyo de otros países y de sus deportistas. En estos momentos nos ayuda muchísimo, ¡estamos muy agradecidas! Por lo tanto, ¡nuestro mayor sueño es el fin de la guerra!¡Creemos en la victoria de Ucrania!". Su oro ya es histórico.

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