Nacional

Moratinos traslada al Papa el malestar del Gobierno con los obispos

RELACIÓN IGLESIA-ESTADO

Sábado 02 de febrero de 2008
El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha confesado esta mañana haber mantenido conversaciones con el embajador español en el Vaticano, Francisco Vázquez. En estas charlas, Moratinos ha comunicado a Vázquez "el sentimiento de perplejidad y sorpresa" por la postura del Episcopado español. Se trata de la plasmación de lo molesto que se encuentra el Ejecutivo con las últimas declaraciones y documentos hechos públicos por los obispos quienes, por su parte, han pedido el voto para formaciones que no compartan algunas medidas de la política social y antiterrorista de Zapatero.

El descontento ha llegado hasta el Vaticano pero no es la primera muestra de enfado por parte del Gobierno. La vicepresidenta De la Vega ya comunicó el pasado viernes el malestar del Ejecutivo con la Iglesia al presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez. En una conversación telefónica, De la Vega recordó a Blázquez el carácter aconfesional del Estado español y, en segundo lugar, le transmitió su sorpresa al no encontrar en la última carta de los obispos expresiones como "generosidad, concordia o convivencia".

La legislatura se cierra, y con ella los cuatro años más turbulentos en lo que se refiere a las relaciones Estado- Iglesia. En los últimos meses, las amenazas por parte de miembros del Ejecutivo o del PSOE han explicitado sus intenciones en este terreno con voces como la de Diego López Garrido, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, quien avisó a la Iglesia de que si pretendía influir en política, la política actuaría. A esto hay que añadir las continuas referencias a la financiación de esta institución. Hoy, precisamente, el presidente de los socialistas, Manuel Chaves, ha avisado de que la actitud de los obispos "condicionará las relaciones".

Al igual que la vicepresidenta del Gobierno expresara esta mañana, el titular de Exteriores ha manifestado su deseo de entendimiento con los obispos. "Queremos mantener un mejor nivel de la relación con la Santa Sede, pero no entendemos esta postura, y sobre todo reitero que lo digo como católico", ha señalado el ministro esta mañana en Córdoba. No obstante, ha teñido esa intención de mantener una relación cordial con la Iglesia enmarcando términos como "integrismo" o "fundamentalismo" para describir a esta institución. En opinión de Moratinos, este comportamiento "ni siquiera puede representar al sentimiento de la mayoría de los católicos españoles".

Asimismo, el ministro se ha mostrado duro con los obispos cuando se ha referido a sus críticas hacia el "proceso de paz" que mantuvo el Gobierno de Zapatero con la organización terrorista ETA. Moratinos ha espetado que la Iglesia "utiliza políticamente el terrorismo para dividir a todos los demócratas españoles, olvidando que muchos representantes católicos han participado, como en el caso de España o siguen participando como en el caso de Colombia, en negociaciones, y digo negociaciones y no conversaciones, para poner fin a la violencia, teniendo como interlocutores a grupos terroristas".

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