AL AIRE LIBRE

SI GONZÁLEZ SE HUBIERA ALIADO CON ANGUITA, HABRÍA CONTINUADO EN MONCLOA

Luis María ANSON | Viernes 08 de julio de 2022
Como el resto de los líderes socialistas democráticos en Europa, Felipe González rechazó siempre...

Como el resto de los líderes socialistas democráticos en Europa, Felipe González rechazó siempre gobernar con los comunistas. Eso es lo que le diferencia de Pedro Sánchez. González fue siempre un socialdemocrático auténtico, hostil a las impregnaciones totalitarias de la ideología comunista. Y demostró con hechos su firmeza de ideas.

En 1996, el Partido Popular ganó las elecciones con 9,6 millones de votos. El PSOE, después de largos años en el poder, arañó todavía 9,3 millones de sufragios. Julio Anguita resultó respaldado por 2 millones. Si Felipe González hubiera aceptado la alianza con los comunistas liderados por Anguita, José María Aznar no se habría encaramado en la silla curul monclovita.

Pedro Sánchez rechazó en su día el contacto con el Partido Comunista, enmascarado en Izquierda Unida, aseguró que no podría dormir con la presencia de Pablo Iglesias y así lo anunció desde las pantallas de televisión a toda España, añadiendo que jamás pactaría con Bildu. Unas semanas después, se envainó todo lo proclamado, formó un Gobierno de coalición con comunistas y podemitas y negoció para la investidura el apoyo de los partidos separatistas y de los bilduetarras.

En 1996, Felipe González habría prolongado su estancia en el poder si hubiera tendido la mano al líder comunista Julio Anguita. Pero se mantuvo en sus posiciones socialdemocráticas y decidió no hacerlo. Por eso y por otras razones, muchos de los que discrepan de él ideológicamente le consideran como el gran hombre de Estado del siglo XX. En su afán de permanecer en el poder, Pedro Sánchez hizo lo contrario de lo que un socialdemócrata debe hacer y se entregó a la extrema izquierda y a los separatistas y bilduetarras, todos los cuales le han sometido, como era de prever, a un voraz chantaje al que el presidente del Gobierno, de hinojos ante el rebenque de sus aliados, ha cedido cínicamente.

Ahora, un sector del sanchismo quiere emporcar a Felipe González y, conforme al proyecto de Ley de Memoria Democrática, se pretende incluir al inolvidado líder socialista, en el franquismo que, según Bildu, se prolongó hasta 1983. ¡Qué dislate, señor, que dislate!