Junts per Catalunya y Unidas Podemos, socios de ERC en la Generalitat y del PSOE en el Gobierno central, respectivamente, podrán participar en la mesa de diálogo sobre Cataluña, que se reanudará en la última semana de este mes de julio, según han acordado el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente catalán, Pere Aragonès.
Al término del encuentro, la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, ha manifestado en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa que "sería muy deseable" que todas las fuerzas políticas que forman parte de ambos ejecutivos puedan participar en la próxima reunión de la mesa catalana.
Y ello por una decisión adoptada para el impulso a los trabajos de esta mesa, según la cual, ha recordado, se estableció que los acuerdos deberían ser "representativos de una mayoría social amplia y transversal", para lo cual el Gobierno entiende que sería conveniente la incorporación de los socios del PSOE y ERC a sus trabajos.
Rodríguez ha calificado el encuentro de Sánchez y Aragonès en Madrid de "positivo" y ha dicho que va a contribuir a la "recuperación" de las relaciones entre el Gobierno y el Govern, lo cual constituye un "objetivo importante" para Moncloa.
El presidente de la Generalidad, Pere Aragonés, llega a Madrid para pedir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la amnistía en el caso de los presos indultados del procés y la independencia de Cataluña en una reunión que tiene como fondo la crisis de Pegasus, el sistema mediante el cual varios altos cargos catalanes fueron espiados tras la sentencia del 1-O.
Sánchez ha recibido este mediodía en el Palacio de la Moncloa al presidente de la Generalidad. Aragonès ha llegado pasadas las 12:00 horas al complejo presidencial y ha sido recibido por Sánchez en la escalinata de acceso al edificio principal.
Ambos, flanqueados por las banderas de España y Cataluña, han estrechado sus manos y ha posado para los informadores gráficos antes de volver a saludarse y acceder al interior del edificio.
El último cara a cara institucional entre los presidentes se remonta al 15 de septiembre de 2021, cuando ambos se reunieron antes de la mesa de diálogo y negociación, en un encuentro que se celebró en Barcelona.
Desde entonces, el estancamiento del diálogo, el estallido del caso de espionaje al independentismo con el sistema Pegasus y polémicas como la baja ejecución de inversiones del Estado en Cataluña desembocaron en una crisis de relaciones, que el Govern llegó a declarar congeladas.
En pleno incendio por el caso Pegasus, que derivó en el cese de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Paz Esteban, Sánchez y Aragonès coincidieron en varias jornadas económicas, donde el presidente del Gobierno trató de atemperar la crisis y ambos se emplazaron a reunirse lo antes posible.
El deshielo, sin embargo, arrancó del todo hace unas semanas con la reunión en Madrid entre los titulares de Presidencia de Gobierno y Generalitat, Félix Bolaños y Laura Vilagrà, respectivamente, que volvieron a verse la semana pasada en Barcelona y fijaron entonces fecha para la esperada cita entre presidentes.
Esas dos reuniones sirvieron además para cerrar un "acuerdo marco para el diálogo y la negociación" en el que ambos ejecutivos sientan las bases metodológicas de ese proceso, se comprometen a poner fin a la "judicialización" del conflicto y apuestan por vía del diálogo.
Fruto de ese trabajo discreto entre los 'fontaneros' del Palacio de la Moncloa y el Palau de la Generalitat -el acuerdo marco no se filtró en ningún momento a la prensa hasta que se hizo público-, Sánchez y Aragonès se han encontrado al fin este viernes.