El tren de altas prestaciones de Extremadura, el primer paso para la futura Alta Velocidad hasta Madrid, ha partido esta tarde desde la estación de Cáceres, con el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre sus viajeros.
El tren, un Alvia S-730, con tecnología de tracción tanto diésel como eléctrica, circula por una plataforma de alta velocidad, aunque no podrán alcanzar en algunos tramos, de momento, velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora, entre otros motivos al tratarse de una línea que da servicio a trenes de pasajeros y de mercancías, y porque aún falta la electrificación de la misma.
Desde el andén cacereño han subido al tren Felipe VI, Pedro Sánchez, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, entre otras autoridades.
El destino de este tren -que ha partido a las 16.30 horas como estaba previsto- es Badajoz, donde llegará a las 17:50 horas, y será el lugar elegido para el acto institucional de inauguración de este nuevo servicio ferroviario.
La nueva Línea de Alta Velocidad (LAV) que une Plasencia, Cáceres, Mérida y Badajoz representa el primer hito de la conexión de esta comunidad autónoma con la capital de España, la cual aún deberá varios años, pues el trazado entre Oropesa y Madrid se encuentra en fase de exposición pública de su estudio informativo.
Es evidente que la inversión de 1.700 millones de euros en la infraestructura ferroviaria de alta velocidad en tierras extremeñas, con una longitud de casi 150 kilómetros, es una realidad en el marco de la reivindicación histórica de esta comunidad autónoma por disponer de un transporte ferroviario modernizado.
Sin embargo, la sociedad extremeña, que esperaba un tren AVE y una velocidad similar a la de otros de alta velocidad españoles, va a disponer de "un tren de altas prestaciones", en concreto unos remodelados Alvia S-730, los cuales, aunque circularán por una plataforma de alta velocidad, no podrán alcanzar en algunos tramos, de momento, velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora.
Aún no está concluida la electrificación de la línea, para la que habrá que esperar a 2023, de ahí que estos trenes Alvia sean híbridos con tecnología de tracción tanto diésel como eléctrica.
A pesar de ello la mejora también es evidente, pues viajar desde Badajoz a Madrid supondrá 4 horas y 17 minutos, 51 minutos menos en relación a lo que había hasta ahora.
Para diversos colectivos ciudadanos y para la oposición política, este servicio no reúne las características para ser denominado como "alta velocidad". Tampoco ha gustado en Plasencia, con su alcalde, Fernando Pizarro, a la cabeza, que el tren realmente no pare en esta localidad cacereña y sí lo haga en la estación de Monfragüe (Cáceres), a unos 15 kilómetros de la capital del Jerte.
El propio presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, ha afirmado este lunes que esta infraestructura es "insuficiente", pero tras años de "vergüenza" de la red ferroviaria de la región, ha asegurado que "hoy se empieza a compensar" a la región, aunque "queda todavía mucho camino" para que la alta velocidad una Badajoz y Madrid.
El hecho de que la plataforma de alta velocidad se utilice tanto para pasajeros como para mercancías es uno de los motivos por los que la velocidad de los trenes sea inferior.
Su trazado, de 150 kilómetros para vía doble en la mayoría de sus tramos, incluye dos túneles y 28 viaductos, entre ellos el de Almonte, uno de los puentes de hormigón con el arco ferroviario de mayor luz del mundo.
La línea entra en servicio en ancho convencional y para tráfico mixto, esto es, para trenes de viajeros y de mercancías, con traviesas polivalentes.
La construcción de la infraestructura ferroviaria ha llevado a Adif a acometer importantes remodelaciones en las estaciones de Plasencia, Cáceres, Mérida y Badajoz, por más de 15 millones, con el fin de dotarlas de las características, servicios y prestaciones necesarias para albergar la alta velocidad ferroviaria.
- La electrificación de la vía, la cual está prevista para 2023.
- Los tramos Madrid-Oropesa (Toledo) y Talayuela (Cáceres)-Plasencia. Este último, en fase de ejecución, es de 68,8 kilómetros. En concreto, en el caso de los subtramos Talayuela-Arroyo de Santa María (Cáceres) y Navalmoral de la Mata (Cáceres)-Casatejada (Cáceres), las obras de la plataforma están ya finalizadas.
En cuanto al trazado entre Madrid y Oropesa, de 200 kilómetros, se encuentra en la fase de información pública de su estudio informativo por parte del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma).
- Las traviesas polivalentes permitirán en el futuro cambiar a ancho estándar, junto con la señalización ASFA DIGITAL (Anuncio de Señales y Frenado Automático).
- La construcción de un baipás ferroviario pasante por la estación actual de Mérida, cuyas obras ya han comenzado. Se trata de una solución y un diseño similar al adoptado en la LAV Madrid-Barcelona a su paso por Zaragoza y Barcelona.