Opinión

El bastón del sabio

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 23 de julio de 2022

El próximo martes conmemoramos la festividad de Santa Ana, madre de la Virgen María y abuela por tanto de Jesús y celebramos también el “día de los abuelos”, que es una figura que cada vez se hace más importante e imprescindible en esta sociedad donde prima el “yo” y donde se quiere olvidar, o se nos quiere hacer olvidar, la importancia de la familia.

El abuelo, los abuelos, hoy son maestros constantes y a pesar del maltrato y el olvido, reiteramos, de muchos son los que sacan y han sacado de apuros, no solo económicos, a sus familias en momentos complicados que hemos vivido y seguro que nos toca revivir en ese otoño caliente que se avecina.

Hemos querido acompañar este artículo con una fotografía que da título a lo escrito: “El bastón del sabio”. En la misma se ve como un nieto, más que abrazar a su abuelo, se apoya en él como si fuera su bastón que le va a guiar en la vida. Una imagen que me ha emocionado pues, gracias a Dios, ese abuelo ha sabido transmitir a su nieto la importancia de caminar juntos abrazados o apoyados, me da lo mismo, por el sendero vital con las enseñanzas que puede transmitir el mayor y el aprendizaje del menor.

Abuelos y nietos pueden caminar juntos, pensar y discrepar, hablar y discutir, pero sobre todo mostrar ese amor que solo conocen, conocemos, los que disfrutamos de nietos y que nos hacen recordar que la vida continua y que no se acaba cuando nosotros nos vayamos a la Casa del Padre.

En este día de Santa Ana, supongo la alegría que tuvo que tener la madre de la Virgen, cuando conoció que iba a ser abuela, aunque no entonces no supiera que lo iba a ser del mismo Jesucristo.

Quiero recordar aquí el tweet que el Papa ha publicado con motivo de esta jornada. De nuevo enseñanza de FRANCISCO: “Nosotros, abuelos y mayores, tenemos una gran responsabilidad: enseñar a las personas a ver a los demás con la misma mirada comprensiva y tierna que dirigimos a nuestros nietos. Hoy podemos ser maestros de una forma de vivir pacífica y atenta con los más débiles”.

Mi felicitación en esta jornada, me felicito a mí mismo y gracias al abuelo y nieto de la fotografía, a Arturo y Jacobo, el primero el “sabio” y el segundo el “bastón”.