Editorial

Pedro Sánchez no dejará piedra sobre piedra

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 28 de julio de 2022

La necesidad de mantener el apoyo de los 13 escaños de ERC ha llevado a Pedro Sánchez a una deriva política que empieza a ser peligrosa para la integridad de España y para la propia supervivencia del PSOE. Ni la Constitución supone un obstáculo para los planes del presidente, dispuesto a arrasar con todo con tal de mantenerse en el poder el año y medio que resta de legislatura.

En la llamada mesa de diálogo celebrada en La Moncloa, el Gobierno ha acordado, según Bolaños, “proteger el catalán y desjudicializar la Justicia”, lo que traducido a la realidad, equivale a eliminar de cuajo el uso del castellano en las aulas y a buscar una mayoría parlamentaria para asegurar la impunidad de los que intentaron dar un golpe de Estado. A los separatistas no les basta con el indulto de los políticos procesados y condenados por sedición. Ahora, exigen la derogación del delito para que Junqueras y compañía no corran el riesgo de volver a la cárcel y para que Puigdemont pueda regresar a España como un héroe.

También ha aceptado el Gobierno seguir al pie de la letra la hoja de ruta separatista para eliminar; en realidad, para prohibir, el castellano en la educación. De hecho, el PSC apoyó en el Parlamento catalán una ley para sortear la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que obligaba a la Generalidad a aplicar la norma del 25 por ciento del castellano en las aulas. Pero, por si fuera poco, ahora el Gobierno llevará al Parlamento una normativa para que los separatistas puedan castigar al estudiante que se le ocurra hablar en el recreo una palabra en español.

De este modo, Cataluña alcanza en buena parte la autodeterminación, aunque todavía no sea oficial. Su Parlamento puede crear leyes para incumplir las sentencias de los tribunales y el Gobierno de España apoya su obsesión de eliminar el uso del idioma común, a pesar de estar regulado en la propia Carta Magna. Pedro Sánchez ha llegado al límite de la decencia. Resulta evidente que está dispuesto a todo con tal de aguantar el año y medio que resta de legislatura, incluso de promover una suerte de independencia de Cataluña. Y luego llegará la del País Vasco de la mano de Bildu, su otro aliado y siniestro compañero de viaje. La integridad de España, la Constitución, la propia democracia y hasta el futuro del PSOE están en riesgo. Porque en el tiempo que le queda, este Gobierno no dejará piedra sobre piedra.