La tercera autoridad de EEUU, la presidente de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, aterrizó a las 22:43 (hora local, 16:43 hora española) en el aeropuerto Songshan de Taipéi, capital de Taiwán. A su llegada, Pelosi aseguró que su visita honra "el compromiso inqubrantable de América de apoyar la vibrante democracia de Taiwán".
A su llegada, tras un viaje de siete horas que comenzó en Kuala Lumpur (Malasia) y en el que esquivó el Mar de China Meridional y sobrevoló Indonesia y Filipinas, Pelosi fue recibida por el ministro de Asuntos Exteriores de la isla, Joseph Wu Chao-hsieh y por la directora del Instituto Estadounidense de Taiwán, Sandra Oudkirk.
"La solidaridad de Estados Unidos con los 23 millones de habitantes de Taiwán es más importante hoy que nunca, ya que el mundo se enfrenta a una elección entre la autocracia y la democracia", reza el comunicado oficial.
El mismo texto asegura que la visita no contradice de manera alguna la veterana política estadounidense guiada por el Acta de relaciones con Taiwán promulgada por Jimmy Carter en 1979 y que "EEUU continúa oponiéndose a los esfuerzos unilaterales para cambiar el status quo".
Se trata de la primera visita de un presidente de la Cámara de Representante de EEUU a Taiwán desde 1997, cuando el republicano Newt Gingrich visitó la isla.
China advirtió a Taiwán que se enfrenta a "consecuencias desastrosas" si "Estados Unidos gestiona mal la situación en el estrecho".
La portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, apunto que es "difícil imaginar una acción más temeraria y provocadora" que la visita de Pelosi, al tiempo que extendió la posibilidad de "consecuencias desastrosas si Estados Unidos se equivoca en su juicio" no solo para Taiwán, sino para la "prosperidad y seguridad del mundo entero".
El Ministerio de Defensa de China anunció una serie de "maniobras militares dirigidas" para "responder" a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU.
La Armada de Estados Unidos tiene operando cerca de Taiwán al portaaviones USS Ronald Reagan y el barco anfibio USS Tripoli, con cazabombarderos F-35.
El USS America, en camino, aún se encuentra en el puerto de Sasebo en Japón.
La cartera de Defensa explicó este martes que dichas operaciones tienen como objetivo "defender decididamente la soberanía nacional y la integridad territorial" de China.
Por su parte, el Teatro de Operaciones del Este del Ejército Popular de Liberación (Ejército chino), citado por el mismo rotativo, notificó la organización de maniobras militares tanto marítimas como aéreas en el norte, suroeste y sureste de Taiwán que comenzarán en la noche de este martes.
Asimismo, la agencia oficial de noticias Xinhua anunció "importantes" ejercicios militares de las fuerzas chinas que en este caso se prolongarán desde jueves hasta el domingo en cinco áreas que rodean la isla de Taiwán.
Las maniobras, informó Xinhua, comprenderán prácticas con fuego real e incluirán el cierre del espacio marítimo y aéreo en dichas zonas.
Por su parte, en un comunicado publicado pocos minutos después de la llegada de Pelosi a Taiwán, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China presentó su "condena enérgica" y acusó a Estados Unidos de "socavar la soberanía y la integridad territorial de China" y de "desestabilizar el estrecho de Taiwán".
China ha presentado "protestas fuertes y solemnes" a Estados Unidos, explicó el anuncio.
La Cancillería china interpretó que, con la visita de Pelosi, Estados Unidos rompe su compromiso de limitar a "relaciones no oficiales" sus contactos con Taiwán y reiteró que China "siempre se ha opuesto a que congresistas estadounidenses visiten Taiwán", acciones que, según Pekín, "el ejecutivo estadounidense tiene la responsabilidad de impedir".
Como ya advirtiese el presidente chino, Xi Jinping, a su homólogo estadounidense, Joe Biden, en la conversación que mantuvieron la semana pasada, la Cancillería avisó: "Los que juegan con fuego se acaban quemando".
"La visita de Pelosi, en cualquier forma, es una gran provocación política", zanjó el comunicado.
Por su parte, el Ejército de Taiwán -de quien EEUU es el principal suministrador de armas- ha elevado su estado de alerta y el Ejército ha incrementado su preparación de combate, según la agencia CNA.
El diario taiwanés Liberty Times publica además que el Ejército de Taiwán ha enviado ocho cazas Mirage-2000 para que se sumen a los cuatro que ya están estacionados en la base aérea de Taitung, al este de Taiwán, mientras el Gobierno de Taiwán se ha mantenido de momento en silencio sobre la posible visita.
La controvertida visita de Pelosi ha elevado la tensión entre China y EEUU, que ya atravesaban uno de los peores periodos de sus relaciones en décadas, y el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, condenó este martes la "deplorable traición" de Washington.
"El principio de 'una sola China' es un consenso de la comunidad internacional" y la "base política de las relaciones de China con otros países", remarcó el canciller, quien recordó que se trata de una "línea roja" para el gigante asiático.
Según el jefe de la diplomacia china, varias personas en Estados Unidos "están desafiando la soberanía de China en el tema de Taiwán", algo que "nunca será aceptado por el pueblo chino".
China reclama la soberanía sobre la isla y considera a Taiwán una provincia rebelde desde que los nacionalistas del Kuomintang se replegaron allí en 1949, tras perder la guerra civil contra los comunistas.
Estados Unidos no mantiene relaciones oficiales con Taiwán, condición sine qua non de China para establecerlas con terceros, pero es el principal suministrador de armas de Taiwán y sería su mayor aliado en caso de conflicto bélico con el gigante asiático.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, subrayó mientras el estatus "independiente" de la Cámara de los Representantes de EEUU para disociar la visita de Pelosi -segunda en la línea de sucesión de Biden- del Gobierno estadounidense, algo que no ha convencido a Pekín.