José Luis Rodríguez Zapatero no ha sido invitado a la reunión que este sábado mantendrán en París los presidentes de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, con el fin de “contribuir” a resolver la crisis financiera internacional, de cara a los próximos encuentros de este grupo de los siete estados más ricos y Rusia, según ha señalado el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
No es la primera ocasión en la que Zapatero es “apartado” de un debate económico. Uno de los ejemplos más análogos del encuentro que se producirá este fin de semana se produjo en enero, cuando España fue excluida de una reunión con los mismos protagonistas y que, en este caso, se celebró en Londres.
A la cumbre, que se celebrará en el Palacio del Elíseo, acudirán también los presidentes de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo, Jose Manuel Durao Barroso y Jean, Claude-Trichet, respectivamente, así como el presidente luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
Algunos de los países europeos excluidos han manifestado su malestar por haber quedado al margen. Sin embargo, la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado este jueves que Zapatero no está enfadado "en absoluto" con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy. Asimismo, ha señalado que "las decisiones en Europa se toman en los órganos institucionales", y será la cumbre de jefes de Estado "la que tome las decisiones, así como el Ecofin, más allá de las conversaciones informales e intercambios de posición".
Zapatero se ha reunido este tarde con el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, con quien sí ha abordado la crisis financiera, además de departir con Pöttering sobre el Tratado de Lisboa o el conflicto de Georgia.