Opinión

¡Aguas! con el agua, los armamentos y más

DESDE ULTRAMAR

Marcos Marín Amezcua | Jueves 18 de agosto de 2022

Quedó atrás el mes de julio calificado como el más caluroso desde que se miden las temperaturas (y ya lo fue en 2021 ¡ojo!). Vimos en ultramar a diario las cifras que registraba Europa y especialmente, en España, donde amigos de Huelva me contaban lo inusual de tales. En efecto, he sentido los 45 grados en Sevilla alguna vez y si no fuera porque siempre he preferido el calor al frío y la capital hispalense es formidable, hubiera sido para mí un suplicio. Pero es cierto que allí o en el resto de Europa, semejantes números o ya mayores ni son normales ni llevaderos tal y como se alcanzaron y se prolongaron este año.

Tales cifras nos advierten el cambio climático o, al menos, una suerte de estropicio climático que no augura nada bueno. Mi verano mexicano que solía ser lluvioso de mayo a octubre, muy distinto del deseado onubense, ahora me deja casi siempre días muy nublados, nubarrones que amenazan con aguacero …y quedan en nada o en unas cuantas gotas. No es lo normal. La sequía que acusa Monterrey, amén del jaloneo político resultante y de recordarnos que somos dispendiosos con el agua, quien más quien menos, pone el acento en que toca fondo. Ya en 2010 estando en San Luis Potosí me topé en la ducha con un letrero que encarecía al turista a ser considerado con el agua, porque “San Luis tiene sed”. Lo que se vive en Monterrey este verano es el no va más. Dinero, declaraciones, muchas declaraciones no palian la sequía que al final nos recuerda que o llega el agua de las nubes o la tomas de los ríos y el único disponible de momento es el caudaloso Pánuco. Los estados que lo disfrutan se niegan al trasvase. ¿Se augura un jaloneo similar como el de la cuenca del Ebro? supongo. No solo es cosa de dinero. Puedes tenerlo. Sea como sea y sin importar desde donde me lea usted, ¡cuidemos el agua!

Eso del agua cancela a Monterrey como sede olímpica, grajeándose la mofa al saberse que la enlistan entre las mejores ciudades latinoamericanas. Claro, muchos decimos: eso, cuando tiene agua, sí. Pensar en otra sede lo traigo a cuento porque si semanas atrás el secre de Exteriores Ebrard, presidenciable en 2024, preguntó ¿por qué no? sin señalar una, que considere que el presidente del COI Thomas Bach quiere a Berlín en 2036. Que empalmarla con el centenario de los Juegos hitlerianos no será obstáculo para ser designada, dice. Como no lo fue al escogerse Munich’72, apunta. ¿Estamos en presencia de una gestión similar a la del Marqués de Samarach tirando de Barcelona? Quizás. Y como Bach ya apañó los de 2032, tal vez su brazo alcance a los del 36. Ya que aludo a Munich’72, es injusto siempre empañarlos con la masacre de atletas israelíes de hace 50 años. Merecen ser estudiados a lo más en sus logros. Esta versión chilena de su fanfarria, es estupenda https://www.youtube.com/watch?v=SBOLpM1YgLE .

En cuestión de candidaturas va afianzándose la sudamericana con miras al Mundial de fútbol de 2030, el del centenario, que deja dudas. Sin la dupla Reino Unido-Irlanda, retirada de la competencia por conseguir la sede y con la Copa en Norteamérica en 2026, no sé si la sudamericana triunfará bajo la rotación continental que puede favorecer a la ibérica, que pinta para más estructurada frente al fracaso de Jaca. Al tiempo…

Más complejo es saber dónde estamos parados en México en temas de seguridad. Las declaraciones fáciles me recuerdan las que por años oíamos al funcionario español de turno asegurando el combate contra el terrorismo, mas cada vez que aquel asestaba un golpe, el desánimo cundía haciendo dudar acerca de dónde estaban paradas las autoridades. Aquí, entre datos entrecruzados, contradictorios entre un supuesto dejar hacer, dejar pasar con el acorralamiento y el combate de liderillos, desarticulación de redes, intensas campañas antidrogas y tal, hace paradójico el panorama de combate al crimen organizado. Eso sí, el gobierno federal (nacional) no puede con todo si los estatales y municipales se repliegan como lo hacen. Destacadamente, los que están en manos opositoras a López Obrador. Se olvidan de que la seguridad es corresponsabilidad de todos. No vi como un acierto crear la Guardia Nacional y su incorporación al ejército de tierra por decretazo implica que, en efecto, la política de contención al crimen organizado no acaba de funcionar, que lo de militarizarla, ya lo estaba. Lo primero es más importante. Ahora, el decretazo existe porque la inoperante oposición a Morena no leerá las iniciativas de reforma constitucional del Ejecutivo. Su boicot es irresponsable y no ofrece de su parte ningún plan B al gobierno desde los dos partidos que antes ya han desgobernado y no resolvieron nada, antes bien, incrementaron el conflicto con el crimen organizado. Opositores que se rasgan las vestiduras por un relevo al frente de la Secretaría de Educación Pública, porque la exsecre buscará echar al PRI del Estado de México, su bastión más preciado y saqueado, pero arropan a Alito una caterva de dirigentes opositores a Morena tan impresentables como él. Es lo que tenemos, y cuyos simpatizantes claman por un golpe de Estado que dicen y solo desde las redes, que apoyan. Así de inteligentes los opositores mexicanos, que son de vergüenza sus baladronadas.

La Presidencia de la República señala que acciones violentas de la última semana suponen ser respuestas del crimen organizado. Los opositores claman porque sea llamado como terrorismo. Ya sabe, buscando reflectores. Sí, el vocablo es de titulares, pero ni es serio y sí mezcla acciones de terroristas con narcos, por ejemplo, cosa distinta. Diferénciense sin alharacas. Sí, conseguir como se pretende desde ciertos sectores, sobre todo opositores, denominar terroristas a los narcos abriría cauces en Estados Unidos para así llamarlos a intervenir y presionar al gobierno mexicano; llamarlo terrorismo es puerta de intervención que no hallan cómo abrir y no de menores consecuencias minimizadas por los opositores a López. Como el vocablo sirve para golpetear al presidente, mejor. Me resulta imposible tomarlos en serio en sus clasificaciones. La oposición acusa falta de estrategia. Cierto que no ofrecieron algo diferente efectivo cuando gobernaron ni como opositores. Al actual gobierno es difícil apreciarle una estrategia efectiva. Eso es lo importante. Han gobernado todos y no se observa un éxito ejemplar de ninguno, que nos conmine a cerrar filas en favor de alguno.

El ajedrez mundial marca la jugada de Erdogan mediando entre Ucrania y Rusia. Un miembro de la OTAN, nada más y nada menos. ¿Qué el Bósforo lo vale? Sí. Ya da igual si la UE nunca la admitirá. A ver si lo llaman a poner fin al desaguisado en Yemen, ese espacio tan rico en subsuelo, tan estratégicamente situado en el mar de Adén, como para dejarlo tan solo y a treguas temporales desgastantes. Otra: inadmisible han sido las 10 puñaladas a Salman Rushdie por un tipo apellidado Matar. Y más la amenaza lanzada a J.K. Rowling al solidarizarse con el colega. Tan condenables como los 14 periodistas asesinados en México en lo que va del año. Las mentes asesinas no deben quedar impunes.

El quinto centenario de la muerte de Elio Antonio de Nebrija conmemorada este año, es cuán magnífica oportunidad de recordarnos dos cosas: 1) que su Gramática es fundamental para la lengua española, siendo la primera en su tipo para los idiomas modernos occidentales. Y 2) que la estructura del idioma reúne esa labor intelectual que supone la gramática toda como disciplina y el habla que se estructura con el uso cotidiano que genera al vehículo idiomático. Nos recuerda lo idóneo que sería conseguir el punto medio entre la norma y el uso para que un idioma preserve identidad y constancia. Nebrija es al idioma español lo que en su momento San Isidoro de Sevilla al configurar sus Etimologías. Dos personajes que son muy interesantes e imprescindibles en la materia.

Termino: la decisión papal de degradar al Opus Dei en su conducción –que cumple la orden, otra cosa es que la admita– es notable, loable y plausible. Que lo haga el jesuita es de antología –después de todo, son antagónicos La Compañía y el Opus – mas no es el punto, aunque tenga su aquel. Como creyente prescindo del Opus, celebro que impere la autoridad papal y que nadie obtenga ventajas por encima de su ministerio y tan contrarias a Cristo. Para mí, siempre es mejor el espíritu de La Compañía. Siempre. Es cuanto.